Líderes de todo el mundo intentaron dar un impulso al amenazado multilateralismo con un foro de paz en París en el que la ausencia del presidente Donald Trump, brilló tanto como la presencia de otros 60 líderes mundiales.

Trump se desenmarcó del programa oficial. Alegando motivos de seguridad, rechazó unirse a la comitiva de mandatarios que recorrió los Campos Elíseos.

A la misma hora en que el presidente rendía homenaje en el cementerio americano de Suresnes, cerca de la capital, a los caídos estadounidenses de la I Guerra Mundial, la canciller alemana Angela Merkel, abría el Foro de París por la Paz, que pretende ser un encuentro anual de debate.

Desde el sábado, Trump destapó una polémica por anular su visita al cementerio americano del Bosque Belleau, lo que muchos consideraron una falta de respeto.

El presidente francés, Emmanuel Macron, quiso convertir la conmemoración del armisticio en una batalla contra los peligros del nacionalismo. Para ello contó con la ayuda de la entonces enemiga Alemania y de otros socios más circunstanciales como la Rusia de Vladimir Putin, que sí participó  —aunque sin tomar la palabra— en el foro.

Al igual que Trump, también se ausentaron algunos mandatarios como el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que sí había participado por la mañana en la ceremonia en recuerdo de la Gran Guerra celebrada bajo el Arco del Triunfo.

Fueron Macron, Merkel, y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, los encargados de abrir los debates del foro, que se prolongará hasta mañana. “Muchos hoy dan la paz por hecho, pero está lejos de ser así”, dijo Merkel en su intervención y recordó que su país estuvo en el origen de las dos guerras mundiales por la falta de visión global de quienes gobernaban en aquellos momentos.

“Confío en que sea el símbolo de una paz duradera entre las naciones y no la fotografía de un último momento de unidad antes de que el mundo se hunda en un nuevo desorden”, expuso Macron durante su participación.

Sin pronunciarlo, el nombre de Trump aparecía implícito en la mayoría de los discursos.

La presencia de Trump en Francia suscitó el rechazo de 1,500 personas que salieron a manifestarse en la céntrica plaza de la República bajo fuertes medidas de seguridad. Trump también mantuvo una plática breve con Vladimir Putin, que llegó el último a la tribuna de invitados del Arco del Triunfo y saludó sonriente a Trump. Según la agencia RIA Novosti, ambos acordaron reunirse para mantener una conversación más en profundidad durante la cumbre del G20 a finales de noviembre en Buenos Aires.