El gobierno de Estados Unidos continuará con sus polémicas redadas de deportación contra inmigrantes centroamericanos, aun cuando el número de nuevos inmigrantes ilegales se ha reducido drásticamente, dijeron funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional.

Después de aumentar durante meses, el número de niños que cruza la frontera sur ya sea solos o con miembros de sus familias de repente disminuyo drásticamente, según datos del mes de enero del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por su sigla en inglés).

Las detenciones de los niños no acompañados cayeron 54% en comparación con el mes anterior, mientras que el número de familias con niños se redujo 65% en el mismo período, según el departamento.

Sin embargo, el secretario del DHS, Jeh Johnson dijo que los ataques dirigidos a las familias centroamericanas en Estados Unidos, que fueron impulsados en parte por el aumento de los migrantes, no serán modificados.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, que es parte del DHS, llevó a cabo el fin de semana de año nuevo las redadas, tomando en custodia a 121 adultos y niños, muchos de los cuales han sido deportados.

Si bien la caída en el mes de enero es alentador, esto no quiere decir que podemos relajar de nuevo nuestros esfuerzos de seguridad fronteriza , dijo Johnson en un comunicado. Las recientes acciones, que se centran en aprehender a quien cruzó la frontera después del 1 de enero del 2014, continuarán(...) Nuestra política es clara: vamos a continuar haciendo cumplir las leyes de inmigración y asegurar nuestras fronteras, eso es consistente con nuestras prioridades y valores , dijo.

La campaña nacional contra los migrantes, que fue reportada por primera vez en The Washington Post, es el primer esfuerzo a gran escala para expulsar a las familias que han huido de la violencia en El Salvador y otras naciones.

El pasado mes de diciembre, 6,786 menores no acompañados y 8,974 miembros de alguna familia fueron detenidos en la frontera, en total más de 100,000 familias con niños y adultos han viajado a través de la frontera sur de Estados Unidos desde el 2014.