Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid y figura conservadora ascendente, Isabel Díaz Ayuso, dimitió inesperadamente el miércoles y convocó elecciones regionales para el 4 de mayo, una sacudida para el centroderecha en España y el mapa político del país.

En una jornada de alto voltaje, la política del Partido Popular (PP, derecha) decidió sorpresivamente disolver su gobierno de coalición con el partido de centroderecha Ciudadanos, y convocar elecciones en la región más rica y la tercera más poblada de España.

Buscando hacer descarrilar la convocatoria electoral, los socialistas y el partido de izquierda Más Madrid presentaron sendas mociones de censura, que fueron admitidas por el Parlamento regional, confirmó una fuente de la cámara.

Según la normativa, no se puede disolver el Parlamento si hay mociones de censura en marcha, lo que augura una pelea judicial para dilucidar la cuestión y si finalmente hay o no elecciones el 4 de mayo.

En una declaración televisada, Díaz Ayuso defendió su decisión de adelantar comicios ante la "inestabilidad institucional" generada por Ciudadanos, que horas antes había puesto fin a uno de los otros tres gobiernos de la coalición de centroderecha, en Murcia.

En esa pequeña región del sureste español, el Partido Socialista, que gobierna a nivel nacional de la mano de Pedro Sánchez, había presentado horas antes una moción de censura, que expulsará del poder al PP con el apoyo de Ciudadanos.

Todo un viraje político para este último partido, una formación liberal que se presentó inicialmente como bisagra entre derecha e izquierda, pero que en los últimos años se había escorado a la derecha y se alió con el PP para gobernar en Madrid, Murcia, Andalucía y Castilla y León.

En su comparecencia, la presidenta madrileña alegó que buscaba evitar que los socialistas y Ciudadanos le aplicaran la misma receta en Madrid y causaran un "desastre" en la región, donde la legislatura expiraba en principio en mayo del 2023.

"Madrid necesita un gobierno estable", dijo Díaz Ayuso, luego del golpe que ha significado para la región la pandemia del coronavirus y su impacto económico.

Mientras el terremoto político remecía Madrid y Murcia, en Castilla y León y en Andalucía el PP y Ciudadanos confirmaron que sus gobiernos no peligran.

El partido de extrema derecha Vox, tercera fuerza del país y que dio su apoyo para que llegaran al poder PP y Ciudadanos en Madrid, Murcia y Andalucía, celebró el adelanto de elecciones en la capital, pero lo pidió también en Andalucía, "para evitar el asalto de la izquierda a las instituciones".