El inmigrante mexicano Areli Carbajal Escobar fue sentenciado hoy a la pena de muerte en una corte del Condado de Travis, en Austin, Texas, una semana después de ser hallado culpable del asalto sexual y homicidio de una joven en 2009.

El juez estatal Mike Lynch leyó el veredicto del jurado, que luego de dos horas y media de deliberaciones decidió la pena capital para Carbajal por haber asesinado a puñaladas a su vecina Bianca Maldonado, de 17 años, tras haberla atacado sexualmente.

La decisión de los 12 integrantes del jurado se basó en la opinión de que no existieron factores mitigantes para imponer una sentencia de cadena perpetua sin derecho a fianza.

También en la condición de futura peligrosidad , ante la posibilidad de que Carbajal cometa futuras acciones de violencia que sean una amenaza para la sociedad.

Antes de que el jurado se retirara a deliberar, en punto del mediodía, la procuradora del condado de Travis, Allison Wetzel, pidió a sus integrantes imponer la pena de muerte al mexicano porque este castigo nos dice que somos una comunidad que valora la vida .

En el juicio, que se prolongó por tres semanas, los procuradores sostuvieron que Carbajal violó y mató a la joven, al ingresar la madrugada del 22 de mayo de 2009 al apartamento en el que Maldonado vivía con su hijo de un año de edad.

La estudiante, que pese a ser madre no abandonó sus estudios de preparatoria, tenía su apartamento a escasos 100 metros de donde residía Carbajal con su esposa y sus cinco hijos, en un barrio de Austin, la capital estatal.

Con la sentencia a Carbajal, quien emigró con su familia a Estados Unidos cuando tenía seis años de edad, se eleva a 59 el número de reos mexicanos que se encuentran sentenciados a la pena de muerte en este país.

México se opone, por política de Estado, a la pena de muerte y tradicionalmente defiende a sus nacionales contra la imposición de este castigo en Estados Unidos.

Solo uno de los 59 mexicanos que esperan el cumplimiento de su sentencia capital tiene fecha de ejecución.

Humberto Leal, originario de Monterrey en el norteño estado mexicano de Nuevo León, está programado a recibir la inyección letal el próximo 7 de julio, en la cámara de la muerte de Texas.

DOCH