Beirut. Ayer, las fuerzas sirias bombardearon intensamente la conflictiva ciudad de Homs y obligaron la retirada de tropas disidentes de algunos suburbios en las afueras de Damasco, en una ofensiva para tratar de recuperar el control de la entrada oriental de la capital, anunciaron los activistas.

El régimen del presidente Bashar al-Assad ha intensificado sus ataques con el objetivo de aniquilar a los desertores del Ejército y a los manifestantes, incluso mientras Occidente trata de superar la oposición de Rusia para lograr una nueva resolución de la ONU, la cual exige un alto a la represión por parte del gobierno. Los activistas informaron que al menos 28 civiles murieron en los ataques de ayer.

En la víspera de las conversaciones sobre la resolución, listas para iniciar hoy, un funcionario francés indicó que al menos 10 miembros del Consejo de Seguridad apoyaron la medida, la cual incluye una demanda de la ONU para que Assad ejecute el plan de paz propuesto por la Liga Árabe. El plan exige que Assad entregue el poder a su Vicepresidente y que facilite la creación de un gobierno de unidad dentro de dos meses.

Damasco ha rechazado dicha propuesta.

El texto necesita el apoyo de nueve de los 15 países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU para irse a votación, pero incluso así estaría sujeta a un veto por parte de alguno de los miembros permanentes.

La secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, y los ministros de Asuntos Exteriores británico y francés se trasladaron a Nueva York para impulsar la medida en las conversaciones de la ONU. En un comunicado, Clinton condenó la escalada de la violencia por parte del régimen.

En Londres, la oficina del primer ministro británico, David Cameron, urgió a Moscú a reconsiderar su oposición.

Rusia ya no puede explicar el porqué de su bloqueo contra la ONU y encubrir la brutal represión del régimen , expuso un portavoz de Cameron, en condición de anonimato.

Rusia, quien tiene poder de veto en el Consejo, insiste en que no apoyará ninguna resolución que pudiera abrir la puerta a una eventual intervención militar, en la misma forma en la que una resolución de la ONU respaldada por naciones árabes abrió el camino para los ataques de la OTAN en Libia. En su lugar, el Kremlin anunció ayer su intento por organizar negociaciones entre Damasco y la oposición.