Los oficiales se deslizan en sus overoles, agarran sus guantes gruesos de jardinería, machete al hombro, y comienzan el ritual anual de la tala de plantas de mariguana escondidas en los campos de maíz, en los remotos valles de las montañas y claros del bosque.

Si el productor tiene la suficiente mala suerte de ser sorprendido in fraganti, es esposado y llevado a la corte. Cada unidad de la policía ataca dos o tres de estas plantaciones de mariguana ocultas, y traslada la droga decomisada a incineradores. La destrucción de plantas de mariguana continúa durante cerca de dos semanas, y luego es hora de volver al trabajo policial normal.

¿Ha funcionado esta guerra contra la mariguana? No, no ha funcionado , dijo Clive Weighill, jefe de la policía de Saskatoon, presidente de la Asociación Canadiense de Jefes de Policía y veterano en las redadas.

Los tiempos, sin embargo, están empezando a cambiar en Canadá. El nuevo gobierno liberal ha prometido actuar rápidamente para legalizar la mariguana para uso general, lo que haría a Canadá el primer país del G-20 en poner fin a la prohibición del cannabis a nivel nacional.

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Weighill se encuentra entre los partidarios. Estamos mirando a los Estados Unidos y a la experiencia de Colorado, la experiencia de Washington, y esperamos aprender de eso , comentó.

El Partido Conservador se opone firmemente a la legalización, alegando que hará el cannabis disponible más fácilmente a los jóvenes . Durante la reciente campaña electoral, el ex primer ministro conservador, Stephen Harper, dijo que la mariguana es infinitamente peor que el tabaco y es algo que no queremos fomentar .

Pero frente a una gran mayoría liberal apoyada por el Partido socialista de Nueva Democracia, los conservadores son impotentes en detener la legalización.

Aunque la guerra contra las drogas en Canadá no ha sido tan dramática como las que se libran en México, Colombia, Brasil y Estados Unidos, presenta violencia, y participa y consume importantes recursos financieros y humanos.

A finales de 1990 en Montreal, una guerra de motociclistas forajidos reclamaron la vida de 165 personas y terminó sólo después de que a un reportero de criminalística le dispararan siete veces (él sobrevivió) y los Hells Angels amenazaran con asesinar a políticos. La violencia fue todo sobre el control de la venta de drogas ilegales, incluida la mariguana.

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Los liberales indicaron que más de 600,000 canadienses tienen antecedentes penales por posesión simple de mariguana, y el número sigue creciendo. Dicen que es una destrucción innecesaria de vidas.

Cada año, el gobierno federal gasta hasta 374 millones de dólares en el control de drogas y el enjuiciamiento, según el auditor general. Cerca de 50 millones de dólares canadienses se van a las redadas en las plantaciones de mariguana. Estas cifras no incluyen el dinero gastado por las autoridades provinciales y municipales.

Sin embargo, un gran número de personas todavía utilizan el cannabis. Durante cerca de una década, estudios han demostrado que el consumo durante el año entre los canadienses de 15 a 24 es el más alto del mundo desarrollado, con un estudio reciente que pone el ritmo en 24.6 por ciento. Para los adultos de 25 en adelante, la cifra se reduce a 8 por ciento.

Nuestro sistema está muy viciado , dijo Eugene Oscapella, profesor de derecho en la Universidad de Ottawa y defensor desde hace mucho tiempo en la legalización. No dejo de hacerme una pregunta que me he estado haciendo desde hace 30 años: ¿podríamos haber hecho un trabajo peor si lo intentáramos? ¿Podríamos haber encontrado una manera de crear más disfunciones de las que hemos conseguido crear? , cuestionó.

El Centro Canadiense sobre el Abuso de Sustancias, una organización de investigación financiada por el gobierno federal, ya ha advertido contra apresurar la legalización. Después de una misión de investigación en Colorado y Washington, la respuesta de sus expertos fue la de ir despacio .

Tenemos que ser claros en lo que nuestro objetivo es, ¿por qué estamos haciendo esto? , dijo Rebecca Jesseman, especialista en Mecanismos de Actuación en el Centro. ¿Estamos buscando promover la salud pública? ¿Estamos buscando reducir el acceso de los jóvenes? ¿Estamos buscando reducir el mercado negro? ¿Cuál es el objetivo principal?, ya que también le ayudará a darle forma a las regulaciones, monitorear nuestro progreso hacia ese objetivo y monitorear nuestro éxito , destacó. Añadió que el centro considera que la principal preocupación debe ser la salud pública.

Una de las lecciones más importantes de Colorado fue que el Estado parece haber carecido de un propósito claro y se encuentra incapaz de controlar una industria en crecimiento que se dirige claramente a los jóvenes.

Están vendiendo cannabis como dulces , dijo, refiriéndose a los productos atados con THC (el principal elemento psicoactivo de la mariguana) que se venden bajo marcas como Kush, lollipops de cereza, Ganja Joy o Keef Kat.

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Indicó que con la ausencia de regulaciones, las empresas presionan la regulación para obtener un beneficio.

La directora del centro de investigación, Amy Porath-Waller, dijo que los efectos sobre la salud de la mariguana en los adolescentes tienen que ser considerados. Los estudios demuestran que el uso diario o semanal de cannabis puede frenar el desarrollo del cerebro, deterioran la función cognitiva, la memoria y la toma de decisiones. Comentó, sin embargo, que después de un mes de no consumir mariguana estos impedimentos desaparecen.

Aún no está claro si estos déficits duran más allá del mes, si es que son permanentes, o irreversibles , dijo. Estas son áreas de investigación activa , mencionó. Tampoco está claro, añadió, si los usuarios ocasionales se ven afectados de manera similar.

Canadá legalizó la mariguana medicinal hace 15 años. Health Canada ha emitido hasta la fecha 26 licencias de producción y distribución de cerca de 20 empresas.

Las recientes fusiones y adquisiciones recientes indican una consolidación de la industria, ya que las empresas compiten por una mayor participación en un negocio aún en desarrollo, y las reclamaciones de Salud de Canadá tienen un potencial de cerca de 450,000 clientes diarios. A los precios actuales eso representa una industria de unos 900 millones de dólares.

Canopy Growth, que opera fuera de la antigua fábrica de chocolate de Hershey en la pequeña ciudad de Smiths Falls, Ontario, recientemente compró dos productores de mariguana medicinal adicionales y está dispuesto a expandirse al mercado recreativo.

También los inversionistas quieren expandirse. Cuando los liberales de Trudeau ganaron las elecciones en octubre, el precio de las acciones de Canopy saltaron a 3.65 dólares, de los 1.50 dólares, antes de caer de nuevo en el rango entre los 2.30 y los 2.50 dólares, que pone el valor de la compañía cerca de los 220 millones de dólares canadienses.

Canopy, la mayor empresa de la mariguana medicinal en Canadá, tiene 7,300 clientes médicos registrados y está muy bien posicionada para saltar al mercado recreativo, dijo el fundador de la empresa y director ejecutivo Bruce Linton. Estamos listos para eso , aseveró.

Dijo que el modelo de producción de mariguana medicinal debe ser transferido a uno de uso general. La producción tiene que ser completamente natural, sin utilizar productos químicos. El empaque es limitado. Las ventas se podrían hacer a través de los mismos puntos de venta, propiedad del gobierno, que venden alcohol en la mayor parte de Canadá.

Sin embargo, el profesor de derecho, Oscapella, ve el crecimiento de empresas como Canopy como una pesadilla potencial. Teme la concentración del poder corporativo, con el tipo de intereses creados asociadas a las grandes tabacaleras y corporaciones.

Mi objetivo es que lo que es inevitable en nuestra sociedad sea lo más seguro posible y tratar de desalentar el consumo nocivo , dijo. Eso es muy diferente a lo que la gran industria querría con el cannabis , agregó.

William Marsden es reportero para The Washington Post.