El primer ministro británico David Cameron, preocupado por la "destrucción" de BP, dijo el viernes que se requiere cierta certeza sobre los costos del derrame de petróleo en el Golfo de México, mientras que los títulos de la compañía cayeron a un mínimo de 14 años.

El valor de mercado de la petrolera BP ha caído unos 100,000 millones de dólares desde que comenzó el derrame a mediados de abril, más de la mitad de lo que valía antes de la crisis.

Los títulos de BP cayeron el viernes más de 6% en Londres y Nueva York.

La compañía espera más que duplicar su capacidad de captura del petróleo desde su pozo dañado en el lecho marino a partir de la próxima semana, pero la posibilidad de una tormenta elevó los temores de que los esfuerzos podrían ser interrumpidos durante días o semanas.

BP y el gobierno estadounidense mantenían su atención puesta en el clima, ante la proximidad de un sistema de baja presión sobre el Mar del Caribe que ha tomado fuerza.

Está previsto que Cameron se reúna el sábado con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en el marco de las cumbres G8 y G20 en Canadá.

El primer ministro ha prometido discutir con Obama sobre BP, que ha sido el blanco de duras críticas de parte del mandatario, mientras que el sector empresarial británico y grupos de accionistas han pedido a Cameron que defienda a la petrolera.

"Creo que también está en nuestros intereses a largo plazo que haya cierta claridad y finalidad en todo esto, para que no veamos al mismo tiempo la destrucción de una empresa que es importante para todos nuestros intereses", dijo Cameron a la cadena de televisión canadiense CBS.

BP dijo que ha pagado hasta el momento unos 2,350 millones de dólares en las tareas de limpieza y las compensaciones del peor derrame en la historia de Estados Unidos.

Eso no incluye el fondo por 20,000 millones de dólares que acordó crear, ni los miles de millones de dólares que tendrá que pagar en multas.

"Esta es una compañía vital para nuestros intereses. La opinión que tengo es que BP quiere sellar el pozo y limpiar el derrame para compensar a los que sufrieron daños", dijo Cameron.

BP "quiere hacer estas cosas y las hará. Quiero trabajar con todos los interesados en intentar asegurar que fuera de todo esto todavía habrá una fuerte y estable BP, porque es una compañía importante para nosotros", agregó.

Kenneth Feinberg, designado por el gobierno de Obama para supervisar el fondo de compensaciones por 20,000 millones de dólares, dijo que no tenía sentido llevar a la firma a una bancarrota.

El 20 de abril, una explosión en una plataforma arrendada por BP mató a 11 trabajadores y dañó el pozo que perforaba, del que están fugando millones de galones de crudo hacia el océano, afectando la millonaria industria pesquera y turística del Golfo de México y parte de la línea costera estadounidense.

Acciones BP

En Londres, las acciones de BP cayeron más de 6%, operando a su menor nivel desde 1996, ante la necesidad que enfrenta de tener más efectivo para los trabajos de limpieza y preocupaciones por el mal clima.

El viernes, los títulos en Estados Unidos cayeron 6.1%, también a un mínimo de 14 años, tras el rumor de que analistas recomendaron que la compañía vendiera acciones.

Un portavoz de BP, cuyo presidente ejecutivo, Tony Hayward, está actualmente en gira para conversar con inversionistas, dijo que la firma tenía "considerable poder de fuego" para costear los gastos del derrame y negó que la petrolera esté buscando protección de bancarrota.

BP informó que los sistemas de captura de crudo han recolectado o quemado 23,775 barriles de crudo el jueves.

El almirante de la Guardia Costera, Thad Allen, quien supervisa los esfuerzos del Gobierno para contener el derrame, dijo que la firma de BP planea más que duplicar su capacidad de captura la próxima semana.

El gobierno estadounidense estimó que entre 35,000 y 60,000 barriles por día están emanando desde el pozo dañado de BP.

Preocupación por clima

El mal clima, sin embargo, podría retrasar los planes de la firma de elevar su capacidad de captura de petróleo.

Allen dijo que serían necesarios 5 días antes de la llegada de vientos huracanados para empezar suspender las operaciones en las que están involucrados buques y otros equipos de recolección.

Debido a esto, el petróleo podría fluir sin control desde el pozo dañado hacia el mar por hasta 14 días, dijo Allen.

Algunos modelos informáticos están divididos respecto a si un sistema de tormentas que está ahora en el mar del Caribe se moverá al noroeste en México, al noreste en Florida o al norte en la parte central del Golfo de México, donde BP lucha por detener el derrame.

La energética dijo que dos pozos de alivio que ofrecen la mejor esperanza de sellar su pozo estaban a punto de interceptar a su objetivo a una profundidad de 5.5 kilómetros. Está previsto que la construcción de los pozos concluya en agosto.

RDS