El representante republicano John Boehner manifestó ayer que va a introducir una legislación -a la que se oponen los demócratas- para subir los impuestos sólo a los hogares que ganan 1 millón de dólares o más, como un plan alterno para evitar el precipicio fiscal, si sus intentos de forjar un acuerdo más amplio con la Casa Blanca en cuanto al gasto fracasan.

Las negociaciones entre Boehner y el presidente Obama han progresado significativamente en los últimos días, con Boehner que aceptó la idea de elevar las tasas de impuestos a los estadounidenses más ricos, y Obama que indicó que podría aceptar aumentos de impuestos para las familias que ganan 400,000 dólares o más por año.

Tal límite es una concesión hecha a raíz de la promesa de campaña del Presidente, durante la carrera por su reelección, de elevar los impuestos a quienes ganan al menos 250,000 dólares por año, pero ésta es aún inaceptable para muchos republicanos.

Boehner, representante republicano por Ohio, expuso que planea seguir negociando con Obama con la esperanza de lograr un amplio acuerdo sobre los aumentos de impuestos y los recortes de gastos. Pero, a la vez, con poco tiempo para que una serie automática de aumentos de impuestos y recortes de gastos entren en vigor, ofreció la legislación del millón de dólares como su plan B.

Dejamos la puerta abierta para algo mejor. Y he sido claro al respecto con el Presidente. Un plan B es un plan B por una razón. Es un resultado menor al ideal. Siempre he creído que podemos hacerlo mejor , indicó Boehner a sus compañeros republicanos, de acuerdo con declaraciones preparadas proporcionadas por sus colaboradores.

Boehner informó a los republicanos de la Cámara sobre los detalles de la legislación en una reunión a puerta cerrada. Luego de esto, los líderes del partido planean conseguir apoyo para tal propuesta y contar los votos para determinar el nivel de apoyo de este plan.

Varios republicanos comentaron que se les dijo esperar una votación acerca de este plan tan pronto como mañana jueves.

Boehner afirmó que el plan que Obama le ofreció la noche del lunes no puede considerarse como equilibrado , ya que incluye significativamente más en cuanto a nuevos ingresos fiscales que lo referente a los recortes de gastos propuestos. Comentó a la prensa que consideraría un acuerdo como equilibrado si se incluyen reducciones de gasto que son iguales a los aumentos de ingresos.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, rechazó el enfoque del plan B de Boehner. No será aprobada por el Senado y por lo tanto no protegerá familias de clase media, también hace poco para resolver nuestros retos fiscales con ningún tipo de recortes en el gasto. El Presidente tiene la esperanza de que ambas partes puedan resolver las diferencias restantes y llegar a una solución para que no se pierda la oportunidad que tenemos en las manos , expuso Carney a través un comunicado.