Beirut. Unas 2,750 toneladas de nitrato de amonio estaban almacenadas en el depósito del puerto de Beirut que explotó este martes provocando al menos 70 muertos y 4,000 heridos en un acto nunca antes visto en la capital libanesa.

“Es inadmisible que un cargamento de nitrato de amonio, estimado en 2,750 toneladas, se halle desde hace seis años en un almacén, sin medidas preventivas”, declaró el primer ministro Hasan Diab durante la reunión del Consejo Superior de Defensa, según declaraciones citadas por un portavoz en rueda de prensa.

“No tendremos descanso hasta que encontremos a la persona responsable de lo sucedido para que rinda cuentas”, prometió el primer ministro.

La explosión gneró una potente onda expansiva que rompió ventanas, derribó murallas y sacudió el suelo en toda la capital libanesa.

Se espera que el número de muertos aumente a medida que los trabajadores de emergencia busquen entre los escombros a sobrevivientes y retirar los cuerpos. La explosión fue la más poderosa que se ha registrado en Beirut, que enfrenta una crisis económica y un aumento de las infecciones de coronavirus.

Al cierre de esta edición no se reportaron víctimas de origen mexicano.

“Lo que estamos presenciando es una gran catástrofe”, dijo el jefe de la Cruz Roja del Líbano, George Kettani, a la emisora Mayadeen. “Hay víctimas en todas partes, en las calles y áreas cercanas y lejos de la explosión”.

“Hay muchas personas desaparecidas hasta ahora. La gente está preguntando al departamento de emergencias sobre sus seres queridos y es difícil buscarlos durante la noche porque no hay electricidad”, declaró Hasan a Reuters. “Enfrentamos una catástrofe real y necesitamos tiempo para evaluar la extensión de los daños”, agregó.

Horas después de la explosión, que se produjo poco después de las 18:00 hora local, las llamas todavía ardían en el distrito portuario, proyectando un resplandor anaranjado en el cielo nocturno mientras los helicópteros pasaban y las sirenas de las ambulancias retumbaban en la capital.

Una fuente de seguridad dijo que las víctimas estaban siendo trasladadas fuera de la ciudad porque los hospitales de Beirut estaban llenos de heridos. Las ambulancias de la Cruz Roja del resto del país fueron llamadas para movilizarse a Beirut para hacer frente al enorme número de víctimas.

El gobernador del puerto de Beirut declaró que un equipo de bomberos, que luchaba inicialmente por contener el incendio, había “desaparecido” después de la explosión.

Por su parte, el presidente libanés, Michel Aoun, convocó a una reunión del gabinete el miércoles y dijo que deberían declararse dos semanas de estado de emergencia. Agregó que es “inaceptable” que se almacenen 2,750 toneladas de nitrato de amonio por seis años sin medidas de seguridad.

Ataque no ha sido descartado

Desde Washington el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que las explosiones que sacudieron a Beirut “parecen un terrible ataque” y que generales de su país le indicaron que la causa parece ser “algún tipo de bomba”

Las autoridades libanesas aún no han calificado las explosiones que sacudieron a la capital libanesa como un ataque.