Dos atentados, atribuidos por las autoridades a unos "terroristas", dejaron al menos 27 muertos y 97 heridos el sábado en Damasco, al día siguiente del informe del emisario internacional Kofi Annan que tildó de "decepcionantes" las respuestas sirias a las propuestas de mediación.

Annan anunció sin embargo el envío de expertos para poner en marcha una misión de observación destinada a poner fin a la violencia que ha dejado más de 9.000 muertos en un año de revuelta, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Estos expertos deberían salir el lunes hacia Damasco, según el portavoz de Annan.

En Damasco, "veintisiete personas, en su mayoría civiles, murieron y 97 resultaron heridas en las dos explosiones" atribuidas por las autoridades a unos "terroristas", indicó el canal oficial al Ikhbarya, citando al ministro de Salud, Wael al Halaqi.

Por otra parte, la televisión evoca "tres cuerpos destrozados" sin precisar si están incluidos en el total de muertos.

Anteriormente, el OSDH informó únicamente sobre víctimas entre las fuerzas de seguridad.

La televisión oficial precisó que los dos ataques fueron contra una dirección de la policía criminal en el barrio de Duar al Jamarik y un centro de los servicios secretos de la aviación en el barrio de al Qasaa. Indicó que "según las primeras informaciones se trata de coches bomba".

Un militante del comité de coordinación de la revolución de Damasco, Abu Muhanad al Mazzi, declaró a la AFP que "la primera explosión tuvo lugar el sábado a las 07:30 horas. Unos minutos más tarde, estalló la segunda bomba, más importante", añadió.

Las primeras imágenes emitidas por la televisión oficial del ataque en Duar al Jamarik muestran un cuerpo calcinado a bordo de un vehículo en humo, presentado por el canal como perteneciente a un "terrorista", charcos de sangre en el suelo y columnas de humo que salen de un edificio en cuyos alrededores van y vienen las ambulancias.

El canal mostró luego un edificio destrozado y varios vehículos destrozados por la explosión.

Varios atentados se produjeron en Siria desde que estalló el 15 de marzo de 2011 una revuelta popular hostil al presidente Bashar al Asad, quien se rehúsa a reconocer la amplitud del movimiento y acusa a "bandas terroristas armadas" de ser los responsables de la violencia que dejó, según el OSDH con sede en Gran Bretaña, más de 9,000 muertos en un año.

Varios analistas invitados en el plató de la televisión siria acusaron a Arabia Saudita y a Catar -quienes se han pronunciado a favor del armamento de rebeldes sirios- de tener una responsabilidad "política, jurídica y religiosa" en estos ataques.

Una fuente diplomática árabe indicó el sábado a la AFP que Riad envía precisamente material militar para los rebeldes a través de Jordania.

"Material militar saudita es enviado a Jordania para equipar al ESL", dijo la fuente que pidió el anonimato. Ese envío forma parte de "una iniciativa de Arabia Saudita destinada a poner fin a las matanzas en Siria", agregó la fuente.

Irak por su parte informó el sábado al gobierno iraní que "no permitirá el empleo de su espacio aéreo o de su territorio para el tránsito de todo cargamento de armas hacia Siria", según un comunicado firmado por el portavoz del gobierno, Alí al Dabbagh.

En Ginebra, el emisario de la ONU y de la Liga Arabe en Siria, Kofi Annan, calificó el viernes de "decepcionantes" las respuestas sirias a sus propuestas y pidió al Consejo de Seguridad unidad para presionar a Damasco.

Annan trasladó su decisión de enviar una misión a Damasco para analizar "las modalidades de un mecanismo de observación y otras etapas prácticas para poner en práctica (...) algunas de sus propuestas, incluido un cese inmediato de la violencia y de las matanzas", según su portavoz Ahmed Fawzi.

Los miembros de esta misión partirán el lunes hacia Damasco, desde Ginebra y Nueva York, precisó luego a la AFP el portavoz.

Además de los dos ataques de Damasco, dos policías murieron y tres resultados heridos al ser tiroteados por "hombres armados no identificados" en la provincia de Alepo, ubicada al norte, según el OSDH.

JSO