Saqba, Siria. Al menos 70 civiles murieron en nuevos bombardeos contra el enclave rebelde de Guta Oriental, cerca de Damasco, controlado por la oposición, día en el que la Organización de las Naciones Unidas abrió una investigación sobre presuntos ataques químicos del gobierno sirio.

La organización no gubernamental Observatorio Sirio de Derechos Humanos reportó 70 muertos, entre ellos 18 niños. Mientras que el grupo de búsqueda y rescate Defensa Civil Siria, conocido como Cascos Blancos reportó 55 decesos.

La operación se produjo un día después de que fuerzas rusas y sirias castigaran zonas rebeldes en todo el país con intensos ataques aéreos, causando más de 28 muertos en el este de Damasco y alcanzando hospitales y residencias en la provincia de Idlib, al norte del país. Las fuerzas del gobierno sirio libran una ofensiva en Idlib en las últimas semanas, pero su presión se intensificó después de que insurgentes derribaron un avión Su-25 ruso cerca de la localidad de Saraqeb el fin de semana.

Desde Damasco, Naciones Unidas pidió un alto al fuego y de un mes de duración para entregar ayuda humanitaria y asistencia médica a los civiles atrapados.

Guta Oriental, sitiada por las fuerzas del régimen desde el 2013, es bombardeada casi todos los días. Los casi 400,000 habitantes sufren a diario escasez de alimentos y medicinas.