Quito. El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, reconoció su desagrado por la presencia de Julian Assange en la embajada de su país en Londres y aseguró que el camino está preparado para que el fundador de WikiLeaks deje la sede diplomática, donde ha permanecido por más de seis años.

“Está creado, está hecho el camino como para que el señor Assange tome la decisión de salir a una casi libertad porque no olvidemos que él no se presentó a los juzgados británicos y tiene que pagar una pena no larga por aquello”, declaró Moreno a la prensa, al afirmar que Reino Unido le ha garantizado que el australiano no sería extraditado a un país donde su vida corra peligro.

El australiano, de 47 años, teme ser extraditado a Estados Unidos por difundir miles de secretos oficiales de ese país a través de su página web.

Ante la negativa de Reino Unido de concederle un salvoconducto, Assange no ha abandonado la legación ecuatoriana. Además, mantiene vigente una orden de detención contra Assange por incumplir obligaciones de su libertad condicional.

Esfuerzos

Ecuador impuso recientemente nuevas reglas al asilo de Assange en su embajada, lo que lo motivó a presentar una demanda en contra del gobierno, acusándolo de vulnerar sus derechos fundamentales. Las nuevas reglas incluyen el pago de sus cuentas personales y médicas, mayor cuidado a su mascota y registro de sus visitas.

Ecuador ha tratado infructuosamente de hallar una salida al caso. En dos ocasiones solicitó sin éxito al Reino Unido que conceda un salvoconducto. Además, en diciembre del año pasado, le dio la naturalización y rango diplomático, que no fue reconocido por Londres.

Según las autoridades ecuatorianas, la estancia de Assange ha costado al país 6 millones de dólares.

A su vez, la justicia ecuatoriana tiene pendiente resolver la apelación de Assange para que sean suspendidas las normas impuestas por Ecuador.