Buenos Aires / Tokio.- Argentina lanzó su oferta de canje de nuevos bonos y dinero en efectivo por más de 18,000 millones de dólares de deuda impaga, en un intento por restaurar su reputación entre los inversores y emitir nuevos títulos en momentos de difícil financiamiento.

El país sudamericano publicó la oferta a inversionistas en el sitio web www.argentina2010offer.com, para que desde el lunes presenten los bonos que pretenden canjear en Europa y Estados Unidos, mientras que en Japón esa operación comenzará el viernes de la próxima semana debido a un feriado.

Para ingresar en la operación, los inversores tendrán que aceptar una pérdida del 66.3 por ciento sobre el valor nominal de los bonos que poseen, aunque también recibirán nuevos bonos o dinero en efectivo para compensar los menores intereses, así como papeles que pagarán un dividendo anual cuando la expansión económica de Argentina exceda un determinado nivel.

La oferta, que también fue actualizada el viernes en la página de internet del regulador de valores de Japón, tiene dos fechas de cierre.

Los grandes inversores tienen hasta el 12 de mayo para canjear sus tenencias y obtener condiciones más favorables que el Gobierno argentino puso a su disposición, mientras que los pequeños inversores tienen hasta el 7 de junio para aceptar la oferta.

El Gobierno argentino espera anunciar un elevado porcentaje de aceptación después de la fecha límite del 12 de mayo.

Eso podría hacer subir los precios de los bonos argentinos, lo que eleva el valor de la oferta y podría estimular la participación de tenedores individuales o minoristas de bonos a aceptar el acuerdo antes de su cierre en junio.

El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, dijo que en paralelo con el canje, los inversores también podrían registrar su interés en un nuevo bono global del país por 1,000 millones de dólares, que Argentina espera vender con rendimiento de un dígito pese a las turbulencias mundiales por los problemas de deuda de Grecia.

Boudou dijo que Argentina espera completar la venta del nuevo bono el 12 de mayo, aunque eso está supeditado a la tasa de interés.

Incumplimiento histórico

Argentina cayó en cesación de pagos de una deuda por unos 100,000 millones de dólares en el 2002, tras una aguda crisis económica y política.

Tres años más tarde, cerca de un 75% de los tenedores de bonos aceptaron una dura reestructuración con un gran descuento, pero el resto rechazó la oferta y muchos presentaron demandas para tratar de recuperar el valor total de sus inversiones.

El actual canje, en términos similares al 2005, tiene por objetivo neutralizar las demandas, a pesar de que algunos tenedores de bonos más pequeños han prometido continuar con acciones judiciales, furiosos por la falta de voluntad de Argentina de hacer el pago completo, pese a la recuperación de su economía desde principios de la presente década.

Argentina está ofreciendo términos ligeramente mejores a los pequeños inversionistas para tratar de incluirlos en el trato.

Autoridades económicas argentinas realizarán desde el lunes una gira de promoción de la oferta de canje para atraer e informar a los inversores. La gira se iniciará en Roma y se extenderá a ciudades de todo el mundo, incluyendo Nueva York, Londres y ciudades de la costa oeste de Estados Unidos.

Con el aumento de las obligaciones de deuda a una estimación de 15,000 millones de dólares este año y el gasto público creciendo a un ritmo de un 30%, Argentina está dispuesta a regresar a los mercados internacionales por primera vez en ocho años para emitir nueva deuda.