El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzó el sábado 29 de abril pasado la marca simbólica de los 100 días al frente del gobierno. Durante esos primeros días de su gestión ya hay un efecto preocupante para los inmigrantes en situación irregular, que viven la amenaza real de la deportación sin importar las condiciones en las que se encuentren.

Los números revelados por el Departamento de Seguridad Interna (DHS, en inglés) parecen mostrar claramente lo que significa la llegada de Trump a la presidencia. De acuerdo con el DHS solamente en marzo pasado los agentes fronterizos arrestaron 12,193 personas, mayoritariamente centroamericanos, que intentaban cruzar ilegalmente la frontera.

Cuando Trump anunció su candidatura por la presidencia en junio del 2015 lo hizo prometiendo que acabaría con la inmigración ilegal, sobre todo combatiendo con fuertes medidas de seguridad en la frontera sur y la construcción de un muro, pero dicha obra de infraestructura ha resultado ser un dolor de cabeza para la administración número 45 de Estados Unidos. El financiamiento del muro fue retirado del proyecto de ley presupuestaria, para evitar la parálisis del gobierno federal con la que amenazaban los demócratas.

NOTICIA: Nadarán en oposición al muro de Trump

El magnate continuó preparando su camino hacia la Casa Blanca con una serie de promesas que incluían la expulsión de los más de 11 millones de inmigrantes en situación irregular, independientemente de su situación familiar.

Después de la victoria del 8 de noviembre pasado, la llegada de Trump a la Casa Blanca representó el final definitivo de las ilusiones que tenían los indocumentados de una reforma migratoria como la que impulsaba el ex presidente Barack Obama, y marcó el inicio de una era de miedo e inseguridad para inmigrantes.

No es que Obama representara la solución para los indocumentados. Durante los ocho años al frente de la Casa Blanca el ex presidente llegó a ser conocido como el Deportador en Jefe por grupos activistas que cuentan en miles las deportaciones que se hicieron durante la era del demócrata. Aunque por otro lado la administración de Obama buscaba evitar separar familias y al mismo tiempo impulsó, al final de su mandato, un mecanismo que ayudó a familias de inmigrantes indocumentados cuyos hijos hayan regularizado su situación.

Con la llegada del gobierno de Trump la situación pasó a ser vista como una cuestión de seguridad nacional, y que se resolverá en parte mediante un fortalecimiento de la presencia armada de agentes a lo largo de la frontera con México.

El pasado lunes 1 de mayo, sindicatos y grupos de defensa de los derechos civiles participaron en manifestaciones contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump y su promesa de aumentar las deportaciones, lo que demuestra las preocupaciones más que latentes con las que conviven los inmigrantes indocumentados.

NOTICIA: Beneficiarios de remesas, resignados pero sin temor

Un estudio realizado por el centro de investigaciones de Pew reveló que, por primera vez desde la recesión del 2009, en el 2015 el número de migrantes indocumentados en Estados Unidos ha sido menor. Además el origen de la mayoría de estas personas ya no es México.

1. Los 11 millones de indocumentados

Según los datos de Pew en el 2015-2016 había 11.3 millones de migrantes indocumentados en Estados Unidos, cifra mucho menor a los 12.2 millones registrados en el 2007. Actualmente los migrantes en situación irregular representan el 3.4% de la población total de Estados Unidos, a diferencia del 2007 cuando representaron 4% de la población.

2. Los mexicanos pueden ya no ser la mayor parte de los inmigrantes indocumentados

Según las estimaciones de Pew, los mexicanos contaban para la mitad de los 11.3 millones ya mencionados, siendo la primera vez, al menos en al menos una década que no representan una clara mayoría. Los números de mexicanos indocumentados bajaron de 6.4 millones en el 2009 a 5.6 millones en el 2016.

Por otro lado el número de los que provienen de otros países ha crecido desde el 2009 que se contaban en 5 millones a 5.4 millones en el 2015. Según las estimaciones de Pew en el 2016 alcanzaron los 5.7 millones en el 2016. La procedencia de la nueva mayoría de indocumentados son países asiáticos y centro americanos.

3. Representación en la fuerza laboral estadounidense

La mano de obra de Estados Unidos, dejando fuera a los trabajos del gobierno, incluye a 8 millones de inmigrantes indocumentados que representan el 5% de los que trabajan o están desempleados y buscando trabajo, según estimaciones de Pew. Este número no ha cambiado desde el 2014 y ha disminuido poco en relación a los 8.3 millones que se contaron como máximo registrado antes del 2010. La proporción también ha disminuido, de 5.2% en el 2009 y 5.4% en el 2007.

En comparación con su participación del 5% en la fuerza de trabajo en general, los inmigrantes no autorizados están sobrerrepresentados en las ocupaciones agrícolas y de construcción (26% y 15%, respectivamente).

4. Seis estados acumulan a la mayoría de los indocumentados

El 59% de los migrantes indocumentados se encuentra en seis estados: California, Texas, Florida, Nueva York, Nueva Jersey e Illinois. Pero las tendencias han variado. En siete estados (Alabama, California, Georgia, Illinois, Kansas, Nevada y Carolina del Sur) la población de inmigrantes indocumentados ha disminuido del 2009 al 2014, debido al descenso del número de los que provienen de México, mientras que en seis estados los números han incrementado en el mismo periodo (Louisiana, Massachusetts, Nueva Jersey, Pennsylvania, Virginia y Washington) en gran medida de personas que provienen de otras naciones diferentes a México, salvo Louisiana.

5. Un gran número han vivido en Estados Unidos por más de una década

Según los datos de Pew, el 66% de los migrantes adultos indocumentados en el 2014 habían vivido en Estados Unidos por al menos una década, comparado con sólo el 41% del 2005. Un número cada vez menor de inmigrantes adultos no autorizados ha vivido menos de cinco años (14%) comparado con el 2005 (31%). En el 2014 los migrantes indocumentados habían vivido en Estados Unidos en una media de 13.6 años y, para el 2014, sólo el 7% de los mexicanos indocumentados han vivido en Estados Unidos por menos de cinco años, a comparación del 22% de los de otros países.

rarl