La tecnología evoluciona cada vez más rápido generando nuevos productos en menor tiempo. Es cada vez más común escuchar sobre el surgimiento de startups que brindan soluciones innovadoras a necesidades de la sociedad, volviéndose así relevantes para la economía.

La forma en la que un abogado apoya a la evolución de estos negocios es diferente a la participación de abogados en industrias maduras y estables. Esto se debe a la rápida velocidad de estos negocios, a la falta de regulación aplicable a muchos de ellos, así como a la constante evolución y cambio de objetivos. En ese contexto, hay ciertas habilidades que son de mucha utilidad para que los abogados se conviertan en aliados de negocios tecnológicos innovadores

Asesoría legal ante falta de regulación 

En negocios sumamente innovadores, es factible que los abogados se encuentren ante la falta de regulaciones aplicables estrictamente a los mismos. En ese caso, el abogado debe entender la raíz del proyecto para identificar y anticiparse a potenciales riesgos legales que ese producto pueda generar, por más nada lo impida al momento. Al tener claridad de ese objetivo, el abogado juega un papel crucial con el negocio, ya que puede brindar soluciones alternas pero mitigando riesgos. Así, el abogado tecnológico asumirá más riesgos debido a que existe una alta incertidumbre sobre la forma en que se regulará ese negocio en un futuro. 

A diferencia de industrias más establecidas que participan en cámaras o asociaciones, voceros de las necesidades de la industria ante los reguladores, la mayoría de las startups o empresas innovadoras no cuenta con una participación en este tipo de organizaciones; en consecuencia, el papel del abogado, con su claro entendimiento del negocio, será reaccionar con procesos legales ante regulaciones erróneamente aplicadas a nuevos productos porque no reflejan la realidad de los mismos; de esta forma, el abogado tecnológico ayudará a estructurar dichas regulaciones al real modelo de negocio. Es decir, el futuro no sólo se construye con la tecnología, sino que la participación del abogado es relevante para lograr adecuar las leyes al futuro. 

Entendimiento del negocio a corto y largo plazos 

Entender los objetivos a corto y largo plazos ayuda a que los lineamientos legales puedan ser aplicables no sólo en el presente sino también en el futuro. En ese caso, un buen abogado aliado del negocio tendrá la visión de crear términos y condiciones que reflejen claramente el producto pero suficientemente flexibles para ser aplicables a nuevos negocios que en el presente no se tengan en cuenta. Asimismo, los lineamientos legales incluirán el idioma del negocio aterrizado en un contexto legal para facilitar su comprensión tanto al negocio como a las autoridades. 

Adicionalmente, la rápida evolución tecnológica genera un contexto más competitivo, por lo que es de mucha utilidad que el abogado tenga conocimiento sobre cómo se mueve el mercado, ya que así podrá proponer soluciones ágiles ante este entorno y, de igual manera, podrá identificar prácticas anticompetitivas que puedan poner en riesgo al negocio. 

Herramientas tecnológicas

Constantemente he mencionado que un abogado tecnológico debe actuar ágilmente ante la rápida velocidad del negocio; sin embargo, es difícil pensar que una startup contará con un equipo legal grande dedicado a un alto volumen de procesos manuales y a la rápida implementación de nuevas estrategias. En ese caso, es importante no invertir mucho tiempo en esos procesos que pueden ser remplazados por herramientas tecnológicas, como lo son formatos de contratos electrónicos; de esta manera, el beneficio de la alianza entre los abogados y la tecnología es mutuo. 

Es un hecho que ha nacido un nuevo perfil de abogado con ciertas habilidades desarrolladas por el rápido y continuo crecimiento de la tecnología. Esas habilidades van más allá de creer que un abogado tech es aquél que usa jeans, tenis y que cuenta con una actitud millennial, esas características están más bien enfocadas en creatividad, rápida respuesta ante esquemas inciertos, ser parte del equipo y no actuar individualmente para así lograr generar empatía y convertirse en aliado que, de manera conjunta, alcanza el impacto y éxito que busca el negocio.

La autora es Legal Lead en Uber Eats México.

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