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Finanzas Personales

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¿Pagar deuda con deuda? Casos en los que sí vale la pena solicitar un nuevo crédito

Pagar una deuda con otra deuda es conveniente cuando las condiciones mejoran y, por lo tanto, los intereses se reducen.

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Alrededor del 20% de las deudas de las tarjetas de crédito son bajo meses sin interesesCortesía.

Fernando Franco

Solicitar un crédito para liquidar otro es una práctica recurrente que suele ser satanizada; sin embargo, es una opción viable y hasta recomendable cuando el dinero no alcanza para cumplir con las mensualidades o las tasas de interés son muy altas, siempre y cuando el costo del financiamiento y las condiciones de pago sean mejores. ¿Qué debes considerar para pagar una deuda con otra deuda? ¿En cuáles casos es recomendable usar este esquema? Aquí te lo contamos.

Más de 70% de los préstamos otorgados se utilizan para pagar tarjetas de crédito y financiamientos bancarios, según estadísticas de la plataforma de financiamiento colectivo Yotepresto. El dato muestra que una parte importante del financiamiento que reciben los usuarios no se destina a un gasto adicional, sino a cubrir compromisos adquiridos con anterioridad.

“Pedir para pagar es una práctica común y favorable cuando se hace de la forma correcta”, dice Ricardo Arenas, chief content officer de la compañía.

¿En qué te debes de fijar al pagar una deuda con otra deuda?

De acuerdo con el especialista, hay cuatro factores que debes tomar en cuenta para tomar la mejor decisión.

1.- Revisa el CAT. El Costo Anual Total es clave para elegir correctamente. Éste debe ser menor que el CAT del o los créditos que estás pagando. Esto permitirá que ahorres en intereses y otras comisiones y no salgas de Guatemala para entrar a guatepeor, como se dice popularmente.

2.- Analiza tu capacidad de pago. Otro elemento que debes revisar es si puedes pagar de manera puntual el nuevo crédito. En muchas ocasiones, al tener mejores condiciones, implica menor tiempo de pago y eso eleva la mensualidad. No tiene caso embarcarte con un nuevo crédito que, quizá, no vas a poder pagar en tiempo y forma.

3.- No te endeudes más. Si buscas acabar con las deudas, una vez que las pagas con el nuevo crédito, no vuelvas a caer en el mismo error. Es común ver que, al pagar la tarjeta de crédito y dejarla en cero, la volvemos a usar y, en un abrir y cerrar de ojos, otra vez se debe una buena cantidad. Con ello ya crecieron tus compromisos financieros, con factura directa a tu capacidad de pago.

4.- Fíjate de los tiempos de pago. Por ejemplo, si quieres liquidar tres créditos, de los cuales debes pocos meses, es posible que no te convenga mucho pedir un nuevo préstamo, porque vas a volver a pagar todos los intereses y la deuda total será mayor. Sin embargo, si ya no puedes con una mensualidad más, siempre será preferible solicitar un nuevo financiamiento para mejorar tu liquidez.

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¿Sabes cuál te conviene más entre reestructura y consolidación?Pexels.

Casos en los que puedes pagar deuda con deuda

  • Si tu deuda es por una tarjeta de crédito, siempre será mejor que busques un crédito para pagar. Los plásticos bancarios y no bancarios manejan tasas variables, es decir, pueden subir o bajar en teoría. En la práctica, dice Arenas, suben o se mantienen en su nivel, rara vez bajan, lo cual puede propiciar que el monto a pagar aumente de forma considerable y en poco tiempo.

Si pides un préstamo, éste tendrá plazos y tasas fijas; además, generalmente, las instituciones ofrecen réditos más bajos en los créditos personales. 

  • Otro caso donde es favorable pagar deuda con deuda es cuando tienes muchos créditos abiertos y tus ingresos mensuales no son suficientes para cumplir con las mensualidades o se ven muy limitados al hacer frente a éstas. Aquí puedes aplicar lo que se llama consolidación de deudas.

Éste es uno de los casos más frecuentes, por lo cual debes considerar todos los factores arriba mencionados. En el caso del CAT, si en los créditos que debes es de entre 80% y 120%, no vale la pena tomar otro financiamiento con un CAT de 150%, porque sería contraproducente.

Si actualmente pagas 15,000 pesos al mes y el nuevo crédito pide un pago de 14,000 pesos, tampoco es viable. Lo ideal es liberar tu liquidez y que no destines más de 30% de tus ingresos recurrentes.

Esta estrategia no elimina las deudas, pero sí las transforma en una estructura más manejable. En lugar de lidiar con múltiples pagos, fechas de vencimiento diferentes y tasas de interés variables, puedes consolidar todo en un solo compromiso mensual con condiciones más claras y predecibles, dice Coppel.

  • Una situación donde también es válido usar este esquema es cuando el estrés o la ansiedad financiera es extrema. Si tus deudas te están generando problemas como preocupación excesiva, insomnio y malestares físicos es momento de buscar soluciones. Quizá solicitar un crédito es lo que necesitas, pero debes tener cuidado que se cumplan las condicionantes mencionadas, de no hacerlo, te va a salir más caro el caldo que las albóndigas.
  • Tienes una tasa de interés alta. Si, por ejemplo, pediste un crédito en línea, con un CAT elevado, mayor a 200%, es recomendable que busques otro con mejores condiciones. Aunque puedas pagar el financiamiento actual, lo mejor sería optar por otra alternativa con intereses más bajos. A lo largo del plazo de pago puedes ahorrar miles de pesos en réditos que puedes utilizar para otra cosa, “es una forma de cambiar deuda mala por buena”, dice el especialista.
  • No te alcanza ni para el mínimo. Si tus ingresos no alcanzan para cubrir el pago mínimo que pide tu acreedor, es momento de actuar. La acumulación de intereses moratorios deteriora tu puntaje crediticio y aumenta la carga financiera, dice Banco Azteca. En este caso también es urgente buscar por otras alternativas que permitan reducir el pago de réditos y mejorar tu margen de liquidez.

¿Tienes dudas? Escribe tus comentarios a [email protected]

Fernando Franco

Periodista económico

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