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No es demasiado tarde para empezar a invertir (Parte 1 de 2)

Joan Lanzagorta | Patrimonio
En este espacio he mencionado que el tiempo es sin duda uno de los aspectos más importantes de las inversiones. He dicho que el interés compuesto se potencia, precisamente, con el tiempo. Mientras más pronto empieces a invertir, más fácil será alcanzar tus metas.
Sin embargo, la realidad es que muy pocas personas comienzan en el camino de las inversiones desde que obtienen su primer trabajo.
Hay varias razones para ello. Exploremos algunas:
1. Ingresos bajos y costo de vida elevado.
La gente que empieza a trabajar gana poco y muchas veces tienen necesidades o prioridades distintas. Por ejemplo, muchos jóvenes en México quieren independizarse de los padres y acumular experiencias. Otros quieren comprarse un carrito que les permita moverse mejor.
Esto ocurre incluso en países desarrollados. En muchas ciudades europeas, un salario promedio no alcanza para pagar la renta de un inmueble pequeño. Los precios han aumentado demasiado. En Estados Unidos cada vez más jóvenes tienen que tomar un segundo trabajo sólo para poder llegar a fin de mes. Como no tienen dinero, ni siquiera piensan en invertir a largo plazo.
En lo que sí piensan es en tomar un crédito para satisfacer alguna necesidad (o deseo). A veces para sentirse mejor con sí mismos y con su situación personal. Parte de la psicología humana.
2. Falta de educación y de guía financiera.
Invertir bien puede ser muy sencillo, pero no es intuitivo. Mucha gente simplemente no sabe ni en qué invertir ni cómo empezar. La tercera parte de los jóvenes argumenta este motivo en varias encuestas publicadas en Estados Unidos y en Europa.
En México la realidad no es tan distinta. A pesar de que las barreras a la inversión ya son casi inexistentes (se puede empezar con 100 pesos en Cetes y desde fracciones de un título en el caso de acciones o ETFs globales de muy bajo costo), la gente se siente muy confundida. No sólo hay muchas opciones, sino también demasiado ruido en redes sociales.
No es de sorprender que el conocimiento financiero y de inversiones usualmente se pase de abuelos y padres a hijos y nietos en familias que ya son adineradas. Para ellos la preservación del patrimonio es vital.
3. Factores sociológicos y económicos.
En el mundo hay muchísima desigualdad. No es lo mismo nacer en México que en Alemania o en Nigeria. El entorno y las oportunidades son muy diferentes.
Lo mismo sucede con las brechas de género. A pesar de los muchos avances, la verdad es que las mujeres muchas veces siguen ganando menos que los hombres en los mismos puestos y tienen menos oportunidades de crecimiento. En todo el mundo.
Esa es una de las razones (entre otras) por las cuales ellas invierten menos que los hombres. Pero cuando lo hacen, tienen mejores resultados.
Es curioso. Hace tiempo leí un artículo publicado en Fast Company sobre cómo los padres enseñan distinto a los hombres que a las mujeres sobre dinero. A ellas se les enseña más a preservar (ahorrar y administrar). A ellos se les enseña más a construir patrimonio (tomar riesgos y hacer negocios).
En esa columna, Suze Orman (asesora financiera norteamericana) menciona que las mujeres suelen pensar, especialmente si tienen hijos, que su dinero es para ellos, o para sus padres, o su pareja, o sus mascotas. Para todos menos para ellas, porque la naturaleza de las mujeres es cuidar, alimentar, proteger. En cambio, los hombres, aún cuando sienten la responsabilidad de proveer a sus familias, sienten que su dinero en última instancia es de ellos.
Hay muchísimos otros factores que contribuyen. No es una secreto que en el mundo sigue habiendo discriminación por distintos motivos, incluyendo origen, raza, género o cultura.
En fin, empezar a invertir desde una edad temprana es importante. Pero, como expliqué, hay cientos de razones válidas por las cuales mucha gente no ha podido hacerlo.
Esto no significa que sea demasiado tarde. Si no has iniciado, no te desanimes. El mejor momento para empezar a invertir es hoy - dicen los expertos - y no podría estar más de acuerdo.
El tiempo es una variable importante, pero no es la única. El rendimiento también es importante, al igual que la permanencia, la constancia y la disciplina.
Si uno empieza temprano, pero no pone su dinero en instrumentos que generen un crecimiento real (por arriba de la inflación), no tendrá tampoco buenos resultados.
En la segunda parte hablaremos más acerca de esto, del interés compuesto, del tiempo, de los rendimientos esperados, de la incertidumbre y de cómo puedes empezar hoy a construir tu patrimonio.

