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Finanzas Personales

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Comprar barato no siempre es ahorrar: evita que los descuentos vacíen tu bolsillo

El antídoto para no caer en compras equivocadas es comparar antes de hacerlo y preguntarte si en verdad requieres ese producto que tiene un ofertón irresistible.

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Los consumidores evalúan precios cuidadosamente, buscando las mejores ofertasShutterstock

Fernando Franco

Confundir ofertas con ahorro es una de las cosas más recurrentes que nos pasa como consumidores. En automático, al ver palabras como descuentos y promociones lo relacionamos con algo benéfico para nuestra cartera y, lamentablemente, no siempre es así.

No necesariamente todas las ofertas que vemos en tiendas son reales y no siempre son las mejores. En algunos casos, los precios son exactamente iguales que un mes atrás y sólo le colocaron el letrero publicitario de “50% de descuento”; en otros, el costo es menor en otro establecimiento. Para saberlo y tomar decisiones informadas lo mejor siempre será comparar.

Bajo es supuesto que la oferta es real, eso no significa que represente un ahorro para tu bolsillo. Natali Lagarda, asesora en ahorro y retiro, comenta que hay "pequeñas cosas pueden costar mucho dinero”.

Una de éstas es precisamente relacionar oferta con ahorro. Esto sucede cuando adquieres algo que no necesitas en ese momento y que quizá nunca vas a usar. “Eso es confundir comprar barato con ahorrar”.

Por ejemplo, dice, una persona compra una podadora y no tiene césped o quizá lo tiene, pero paga porque le den mantenimiento a su jardín. “Ese ofertón de 60% que él vio será un gasto más y, si cometemos ese error constante, a la larga termina siendo una fuga de dinero importante, es un clásico”.

Al respecto, Daniel Urías, fundador de Cooltura Financiera, recomienda aplicar un “antídoto” para evitar estas malas decisiones de compra: “siempre debemos preguntarnos si compraríamos el bien si no tuviera oferta o promoción”, es una forma de analizar al momento y darnos cuenta que no lo necesitamos.

Este tipo de impulsos se da, en mayor medida, en compras por internet, donde siempre aparecen mensajes gancho con productos en oferta, que seguramente no necesitamos, o la lista de los artículos que más se han vendido.

“Todo este confundir descuento con un ahorro, aunque sean cosas que no necesitamos, termina siendo una fuga de dinero que podríamos emplear en otras cosas que sí se requieren en el hogar”.

¡Cuidado con las ofertas!

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) señala que detrás de las ofertas irresistibles se esconde un verdadero terror para tu bolsillo.

Por eso, dice, antes de lanzarte a comprar, vale la pena que te detengas y te preguntes: ¿qué impacto puede tener esta compra en tu economía?

Consumir no es malo: todos necesitamos bienes y servicios. El problema aparece cuando compramos por impulso, presión social o miedo a “perder la oferta”. Ahí surge el verdadero terror financiero y emocional, comenta la institución.

Si decides aprovechar las ofertas, hazlo con un plan:

  • Haz una lista de lo que realmente necesitas.
  • Establece un presupuesto realista.
  • Compara precios.
  • Asegúrate de entender las condiciones de los créditos, promociones y meses sin intereses.

Escribe tus dudas a fernando. franco@eleconomista.mx

Fernando Franco

Periodista económico

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