La pandemia de Covid-19 se ha extendido a una velocidad alarmante. A medida que aumenta el costo en salud y humano, el daño ya es evidente y representa el mayor impacto económico que el mundo ha experimentado en décadas.

Por otro lado, la pandemia ha creado oportunidades de transformación en numerosas áreas, y el sistema financiero puede desempeñar un papel fundamental, específicamente a través de inversiones que tienen en cuenta factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo. Dichas inversiones pueden ayudar a lograr una recuperación sostenible y un futuro mejor para las generaciones actuales y futuras.

Se denomina inversión socialmente responsable (SRI, por sus siglas en inglés socially responsible investing; ISR, en español) a la inversión que no solo considera la rentabilidad, sino también el impacto social o medioambiental. A los fondos de inversión que siguen este criterio ISR o el ESG (Environmental, social and governance: 'factores medioambientales, sociales y de gobierno corporativo') se les llama fondos responsables.

Hoy en día, las inversiones ESG & SRI se centran en el desempeño de las empresas en lo que respecta al cambio climático, los derechos humanos, la igualdad de género, la protección laboral, la conservación de los bosques y otras preocupaciones sociales y ambientales. Representa una cuarta parte de todos los activos administrados profesionalmente en todo el mundo y a menudo iguala, o incluso supera, el desempeño de las inversiones que ignoran los factores ESG.

De acuerdo con el documento Socially conscious investors: Mitigating stock market losses during the Covid-19 crash, de Ruoke Yang and Iva Koci con datos del pasado mes de julio, en Estados Unidos las acciones de empresas con sustentables han experimentado rendimientos superiores, menor volatilidad y mejores valoraciones de mercado durante la pandemia. Aunque en el largo plazo no se encontraron diferencias con respecto a la rentabilidad bruta, crecimiento de ingresos y ventas, así como expectativas en el largo plazo sobre tasa de crecimiento de las ganancias por acción. Esto sugiere que el factor de sustentabilidad y conciencia social puede actuar como una fuerza moderadora al mitigar las pérdidas en las acciones de mercado en tiempos de crisis.

Hay varias razones por las cuales centrarse en las inversiones ESG & SRI es particularmente importante. Para empezar, los gobiernos tienen un interés particular en inversiones que estén alineadas con sus prioridades de desarrollo.

Invertir en empresas que persiguen prácticas poco éticas e insostenibles, como altas emisiones de carbono, prácticas corruptas o prácticas laborales injustas, puede ser contraproducente. Por ejemplo, invertir en empresas de petróleo o carbón durante los próximos seis meses puede no ser un problema, pero a largo plazo es probable que esas empresas se vuelvan mucho menos valiosas a medida que los países cambien sus perfiles energéticos y pasen a fuentes renovables.

Esto sugiere que las inversiones en sectores clave de sustentabilidad podrían ayudar a fortalecer el ritmo de la recuperación económica en México en un mundo posterior al COVID-19, aunque la región necesita ofrecer más activos calificados ESG para hacerlo.

* El autor es Vice President – BBVA Asset Management.

marcos.neumann@bbva.com