Los mexicanos temen a las deudas, a tal nivel que la mayoría (39.5%) prescinde de productos de crédito por temor a caer en morosidad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015. Esto no extraña debido a que el dolor de cabeza no sólo está en el adeudo, sino también en las prácticas de cobranza y cuando se ha vendido la deuda, la situación tiende a empeorar.

Como su nombre lo indica, la venta de deuda o de cartera vencida consiste en el traspaso de las cuentas de personas en situación de mora a compañías conocidas como adquirentes de deuda, las cuales asumirán los derechos y obligaciones del adeudo.

“Si alguien debe en una tarjeta de crédito, primero el banco intentará cobrar este dinero y, si no tiene éxito, entre sus opciones se encuentra vender la deuda a un tercero por medio de subasta pública”, explicó Ángel González Badillo, director general de la asociación civil Defensa del Deudor.

Cuando una persona cae en mora legal —a partir del día 91 de impago— el banco, en teoría, ya podría vender la deuda de una persona. Sin embargo, a decir del especialista, pueden transcurrir dos años, en promedio, para que se venda una cuenta; éstas suelen ser de adeudos considerables, principalmente de créditos como los hipotecarios y automotrices.

¿CÓMO Saber QUIÉN se quedó con su DEUDA?

Algo importante sobre la venta de cuentas morosas es que los deudores son los últimos en enterarse de ello. Un día simplemente dejan de recibir las llamadas habituales de los cobradores del banco, pasan quizás unos meses y vuelven a ser solicitados, esta vez por una nueva compañía.

Esta situación tiende a ser el primer indicador de que la cuenta de una nueva persona fue vendida, debido a que en la transición de un prestamista a otro suele haber un periodo de calma. Entonces, ¿cómo saber quién es el dueño actual de su deuda, sobre todo si no está recibiendo señales de su banco o prestamista original?

Para ello, la herramienta más fiable es consultar el reporte de crédito especial o historial crediticio en Buró de Crédito o Círculo de Crédito.

“Si vemos (en el reporte) que nuestra cuenta original aparece con un saldo de cero de pesos, pero en la sección de detalle aparece un nuevo acreedor con el mismo número de cuenta que teníamos nosotros en morosidad y con la clave CV, quiere decir que nuestra cuenta vencida ya fue vendida a un tercero y cualquier arreglo o negociación se tendría que realizar directamente con ellos”, indicó el director de Defensa del Deudor.

Es importante tener claro que si un despacho de cobranza está contactándolo no implica necesariamente que su deuda ya haya sido vendida. “Muchos cobradores le mienten al deudor haciéndole creer que ya son dueños de la cuenta”, indicó Ángel González.

Los despachos de cobranza son empresas que se dedican a recuperar las cuentas por medio de un sistema de comisión precisamente que el acreedor les asigna, por lo que ellos sólo revisan la cuestión de la cobranza.

Para tener la certeza de que quien le contacta sea realmente un adquirente de deuda, puede consultar el directorio de adquirentes de deuda que tanto Buró de Crédito (http://www.burodecredito.com.mx/directorio-adquirientes.html) como Círculo de Crédito (https://www.circulodecredito.com.mx/adquirientes.html) ponen a disposición de los usuarios.

Cabe mencionar que las implicaciones de que se venda la deuda de una persona son muy graves para su historial crediticio, ya que el acreedor reporta la venta a Buró de Crédito o Círculo de Crédito.

“En cuanto se llega a un arreglo de pago con el nuevo acreedor, él eliminará ese nuevo registro, el suyo; sin embargo, no va a eliminar el del acreedor original, que va a seguir reportando que no se le pagó. Ya no se puede eliminar salvo que esperemos el tiempo que marca la ley para que se proceda a eliminar”, explicó el director de Defensa del Deudor.

CON UN NUEVO ACREEDOR EXISTIRÁN NUEVAS REGLAS

Negociar con un adquirente de deuda requiere de un especial cuidado, debido a las persistentes malas prácticas de cobranza que existen.

“Para evitar engaños, si vamos a negociar con un adquirente de deuda procuremos que todo sea por escrito antes de pagar un centavo, ya que también manejan políticas de cobranza un poco malas en cuanto al asunto de que los cobradores que tienen ellos contratados mienten al deudor, le hacen ofrecimientos falsos y en pagos anticipados para que se les haga un acuerdo”, explicó el especialista.

Este escritodebe estar perfectamente elaborado dado que será la carta convenio que le librará de su deuda y sustituirá todos los términos y condiciones que tenía con su acreedor original, sugirió el director general de la asociación civil Defensa del Deudor.

“Todas las cláusulas mediante las cuales habíamos pactado originalmente pagar el crédito que nos habían otorgado van a modificarse y vamos a pagar de otra forma a otro acreedor. En caso de que más adelante no cumplan y no quieran reconocer el convenio, se puede hacer válido por este documento”, expresó.

Debido a este tipo de complicaciones, la principal recomendación si tiene deudas siempre será intentar llegar a un acuerdo con el acreedor original, debido a que las cosas tienden a complicarse después.