El sentido común no es nada común.

Voltaire

SEMANA DE EMOCIONES. La semana anterior tres eventos acapararon la atención de los inversionistas: 1) El primer debate de los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos (lunes 26); 2) el encuentro de la OPEP para discutir acuerdos de producción petrolera (miércoles 28), y 3) la reunión del Banco de México (Banxico) (jueves 29).

Para éste último evento la cifra de una mayor inflación quincenal al consumidor reciente (1ªQ Septiembre 2.88% vs 2.73%), el fuerte diferencial entre la inflación al productor y la del consumidor subyacente acumulada (5.0% vs. 2.5%) y el debilitamiento del peso hacia niveles cercanos a 20 por dólar han justificado el pronóstico de diversos especialistas sobre decidir una nueva alza en la tasa de referencia local en un rango que va de 25 hasta 75 puntos base (ver detalle en tabla anexa). El creciente consenso sobre dicha posibilidad en estos días propició una ligera recuperación en la cotización cambiaria y no tanto la decisión el miércoles 21 de septiembre de la Reserva Federal de EU (Fed) de mantener sin cambio sus tases de interés.

SENTIDO COMÚN: Nuestra postura es que no debería aumentar por ahora la tasa de referencia. Nuestros argumentos atienden más a una reflexión de sentido común, a continuación se presentan seis:

  1. FACTOR ELECTORAL: Es evidente que el reciente debilitamiento de nuestra moneda está más relacionado con el temor de que el candidato republicano Donald Trump llegue a la Presidencia de EU que cualquier otra variable (mayor endeudamiento del país, poco gasto en infraestructura, precio del petróleo, tasas de interés, liquidez de la moneda, etc.). Un alza en la tasa de interés no aliviará la incertidumbre política estadounidense, por lo que una mejora en el tipo de cambio después a consecuencia de un alza podría ser sólo temporal y tampoco contendrá presiones inflacionarias.
  2. NO HA FUNCIONADO: Desde diciembre del año pasado hasta ahora el Banxico ha aumentado 125 puntos base su tasa de referencia, procurando, entre otros objetivos, aminorar la debilidad del peso frente al dólar. Dicha estrategia no ha funcionado; sin embargo, el alza en la tasa de interés propicia menor consumo, mayores pagos de intereses para muchos mexicanos y, con ello, potencial menor de crecimiento económico futuro.
  3. GANA TRUMP: En un escenario en el que gana Trump (no deseado) la moneda se debilitaría aun más (escenarios previstos de hasta $23-$25), entonces se necesitaría otra alza en tasas de interés (la del jueves no habría funcionado), con lo cual las implicaciones en la economía (crecimiento) se complicarían aun más.
  4. GANA CLINTON: En el escenario en el que gana las elecciones Hillary Clinton el peso mexicano sin duda se fortalecerá y entonces sólo se habrían aumentado las tasas de interés sin aparente mayor razón. Sin embrago, el potencial impacto económico negativo continuaría.
  5. POCO TIEMPO: Es importante insistir en que es esta variable política en EU es la de mayor incidencia en la cotización de nuestra moneda. La incertidumbre se despejará en las elecciones del 9 de noviembre (o tal vez antes, en función del desarrollo de los debates entre candidatos). Esto significa que tampoco hay urgencia por tomar esta decisión la próxima semana (parecería precipitada).
  6. ALZA DE TASA DE LA FED EN DICIEMBRE: Independientemente del resultado de las elecciones presidenciales en EU, existe hoy una alta probabilidad de que la Fed finalmente aumente sus tasas de interés el próximo diciembre (menos de tres meses). Esto debería provocar nuevamente un fortalecimiento del dólar contra la mayoría de las monedas. En ese momento existiría de nuevo la necesidad de una alza en las tasas de interés locales que, sumadas a las anteriores, nos llevan de nuevo al riesgo de un impacto en la economía poco favorable hacia el 2017.

Para cuando usted leea esta participación la decisión se habrá tomado. Me pareció importante de todos modos compartir nuestro punto de vista y analizarlo posterior a la decisión. También es cierto que la autoridad se está viendo presionada por el propio mercado para realizar dicha alza, pero revise usted nuestros argumentos y seguramente coincidirá con la lógica expuesta. De no subir la tasa, el tipo de cambio se podría debilitar nuevamente, amén del resultado del debate entre candidatos a la Presidencia de EU.

Es director general adjunto de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero BX+.