Si usted está decidido a utilizar su tarjeta de crédito en los próximos días, deténgase a revisar su situación financiera actual antes de convertirse en un cliente moroso por una mala planeación de sus gastos.

Si bien las tarjetas de crédito bancarias son instrumentos financieros que pueden apoyar la adquisición de bienes y servicios para toda la familia, antes de pasar el plástico por la terminal electrónica es necesario que calcule su capacidad de pago y establezca un porcentaje máximo de adeudos con la tarjeta dentro del presupuesto familiar.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), para identificar su capacidad de pago debe descontar de los ingresos totales familiares los gastos fijos de la casa como alimentación, renta o hipoteca, vestido, cuotas escolares y el ahorro voluntario que se establezca previamente.

De esta forma, si se tiene un ingreso familiar de 5,000 pesos, se destinan 3,700 pesos a los gastos fijos y 500 pesos al ahorro familiar, su capacidad de endeudamiento es de 800 pesos al mes.

Esta suma es la que puede destinar al pago de todas sus deudas adquiridas con tarjeta de crédito o con algún otro crédito personal.

En la medida en que acumule más créditos, su capacidad de pago irá disminuyendo, por lo que es recomendable llevar un registro del porcentaje que está utilizando de su capacidad de pago con el fin de que no adquirir deudas sin recursos para pagarlas.

Marco Carrera, vocero de la Condusef, recomendó que el gasto en tarjetas de crédito y préstamos personales no represente más de 20% de sus ingresos totales.

Si usted gana 10,000 pesos, sus deudas no deben rebasar 2,000 pesos mensuales.

Los mismos bancos destacan que, en caso de realizar compras a meses sin intereses, debe considerar que si bien es un gasto que se difiere a lo largo del tiempo, también son recursos futuros con los que ya no se podrá contar en caso de una emergencia o alguna otra necesidad.

Este tipo de ofertas comerciales no está exento de comisiones, las cuales se colocan hasta en 10% por arriba de las que se aplican en pagos de contado, sin contar con que los bancos, para evitar que se sobregire la tarjeta, piden que la línea de crédito disponible sea igual o superior al monto del bien o servicio, pese a que no cargan el pago completo al plástico, disminuyendo el financiamiento disponible.

Finalmente, las compras por impulso son una de las formas más importantes por las que las tiendas y comercios buscan hacerse de ingresos; sin embargo, éstas afectan el gasto programado de las personas si se realizan en efectivo, mucho peor si se hacen con una tarjeta de crédito.

REGLA DE ORO: NO SACAR EFECTIVO

Si en alguna ocasión usted se encuentra tentado a disponer de dinero en efectivo vía tarjeta de crédito, mejor piénselo dos veces antes de retirar los recursos pues ésta podría ser una alternativa cara, advirtió la Condusef.

Recurrir al cajero por supuesto que te va a ayudar para disponer de efectivo, pero si la gente lo toma como una práctica usual, deben estar consciente de que será una alternativa costosa , dijo Marco Carrera.

Además, abundó el vocero del organismo, la campaña que realizan bancos para que los usuarios de servicios financieros puedan retirar efectivo con la tarjeta de crédito es preocupante porque si la gente no trae dinero consigo es porque no cuenta con esos recursos .

Al momento de que la persona consigue el dinero, incrementa su nivel de deuda, lo que trae consecuencias negativas para las finanzas de muchos usuarios, enfatizó.

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