Construir un patrimonio no es fácil ni se hace de la noche a la mañana. En ocasiones cumplir con las metas financieras a mediano y largo plazo no sólo requiere de esfuerzo y constancia: también es vital elegir el mejor producto financiero para consolidar los sueños en algunos años.

Antes de invertir, hay muchos factores que deben tomarse en cuenta, uno de ellos es la edad, debido a los rendimientos y beneficios que esperan obtener los inversionistas en determinados plazos.

En este sentido, existe un producto denominado fondos ciclo de vida, llamado así por su función y acompañamiento en distintas etapas de la vida de los inversionistas.

Si bien este producto está más focalizado para cuestiones relacionadas con el retiro, también puede ser un excelente instrumento para metas a largo plazo como comprar una casa o la educación de los hijos.

Estos fondos se caracterizan por contener un portafolio con una variedad tanto de instrumentos de deuda como renta variable, pero todo dependerá del objetivo y plazo que el inversionista decida.

Valentín Martínez Rico, subdirector de Estrategias de Portafolio en Inversiones en Sura, explicó que los fondos de ciclo de vida están diseñados para aquellos inversionistas que tienen objetivos claros y de largo plazo, además de que se tienen necesidades de capital muy específicas.

La estrategia esencial de estos fondos es que en función del tiempo que va transcurriendo la exposición de 80% en renta variable va disminuyendo, hasta eventualmente llegar a cero, mientras que la exposición en instrumentos de deuda se va incrementando hasta 100 por ciento.

“Cuando se tiene identificado un objetivo de muy largo plazo y en un solo fondo de inversión se busca tener un portafolio ampliamente diversificado que permita alcanzar metas o sueños y que de manera automática conforme pasa el tiempo vaya cambiando la composición de la cartera de tal suerte, que al llegar al año en el cual se quiere cumplir el objetivo, el capital no correrá riesgos sustanciales y así evitar posibles sorpresas negativas”, afirmó.

A su vez, la operadora de fondos de inversión Principal, destacó que este producto se enfoca principalmente para la inversión para el retiro, ya que por su función y acompañamiento en distintas etapas de la vida, hace frente al retiro por medio de portafolios diversificados y flexibles.

“Con ayuda de este instrumento de inversión, tiene la oportunidad de estar preparado e incrementar el patrimonio para el retiro a través de un producto elegido con base en la edad —que define el plazo de la meta— y el monto que se desea aportar”, señaló.

Pros y contras

Antes de contratar este instrumento de inversión, lo recomendable es acercarse a las diferentes compañías que lo manejan, para que los expertos le expliquen los planes que existen, conocer sus estrategias, los tipos de portafolios que manejan y el desempeño de los fondos con base en sus índices de referencia, así como la solidez y robustez de los procesos de inversión; lo anterior permitirá generar confianza y certidumbre de saber que su dinero tendrá los rendimientos que se buscan a largo plazo.

Respecto a las ventajas y desventajas de los fondos ciclos de vida, el subdirector de Sura precisó que la parte positiva de este tipo de productos es que al tener bien definido un objetivo se puede elegir un fondo con el plazo adecuado para cumplir la meta establecida.

“No tengo que hacer nada para disminuir el riesgo de mi portafolio en función del tiempo transcurrido. Tengo liquidez prácticamente inmediata, si bien la idea es que no retire mi dinero antes del año en cual cumplo con mi sueño, la realidad es que en caso de emergencia puedo retirar mis recursos sin ningún costo”, afirmó.

En contraparte, entre las desventajas  que tiene este producto es que, en comparación con el plan personal de retiro, no ofrecen beneficios fiscales.

montserrat.galvan@eleconomista.mx