Es curioso cómo son las cosas en la vida. Cuando empecé a escribir este artículo, mi idea era ofrecer a los jóvenes algunos consejos para planear su retiro en una etapa temprana y tener una vida financiera sana.

Pero, mientras escribía, me di cuenta de que son consejos que nos aplican a todos, en cualquier etapa de la vida.

Claro: mientras más pronto comencemos, mejor. Pero, aún así, cualquiera que sea el momento que estamos atravesando, aplicar estos consejos nos permitirá vivir de mejor manera, con menos estrés y más bienestar.

Estos consejos son:

1. Siempre vive dentro de tus posibilidades. La clave de poder formar un patrimonio es saber vivir con menos de lo que uno gana.

Simplemente, porque hacer lo contrario –gastar más de lo que uno gana– significa adquirir deudas. Desde luego, no se puede vivir de esta manera porque si uno, consistentemente, gasta más de lo que gana, llegará el momento en que la situación se volverá insostenible: estaremos tan endeudados que no podremos más. Y, entonces, todo se viene abajo. Recordemos que el destino siempre nos alcanza. ?

2. Ahorra. Mucha gente piensa que gana muy poco y no tiene posibilidad alguna de ahorrar. Son los mismos que se sorprenderían de ver que la gente más humilde tiene el hábito de guardar algunas monedas por si un día llegasen a necesitarlas.

Entonces, todos podemos ahorrar, aún si vivimos de manera muy apretada. La forma más sencilla es: comienza a guardar aunque sea 1% de tu salario (es decir, 10 pesos por cada 1,000 de ingresos o lo que cuesta un refresco).

Eso es mejor que nada y, por lo menos, es un principio. Uno, poco a poco, puede ir aumentando este monto. De hecho, cuando se hace de manera gradual, uno se sorprenderá de ver que no es tan difícil en realidad. No debemos olvidar entonces que siempre se puede ahorrar, incluso en las peores circunstancias.

3. Sé constante y disciplinado. Ésta es la clave. Y mientras antes lo entendamos, mejor será la vida que tendremos. Si tienes deudas, entonces, organízalas de manera tal que puedas pagarlas lo antes posible, ya sea comenzando por la más cara (la que tiene una mayor tasa de interés) o bien, por la de monto menor (para librarnos rápido de una de ellas). Siempre, desde luego, pagando el mínimo en las demás.

Esto nos da disciplina, la cual debemos mantener siempre. Una vez liquidadas las deudas, podrá destinarse el monto que pagabas en ellas al ahorro. De esta manera, empezarás a construir tu patrimonio en el largo plazo, particularmente ese dinero lo necesitarás para vivir cuando no tengas ingresos. ?

4. El fondo de emergencias es sólo para emergencias y no para aquellas cosas que olvidamos planear. El pago anual del Predial o del seguro de nuestro auto no son emergencias. Por el contrario: este fondo es un paracaídas que podremos necesitar algún día y que nos evitará tener que incurrir en deudas o interrumpir nuestro plan de ahorro para el retiro en caso de que se presenten eventos imprevistos, como podría ser la pérdida repentina de nuestro trabajo.?

5. Analiza continuamente tus hábitos de consumo y ajústalos de ser necesario. A mí me gusta hacer un ejemplo de cómo podemos hacerlo. Supongamos que gastas 100 pesos diarios en comida, por tu trabajo. En una semana laboral, esto significa 500 pesos.

Pensando en que el año tiene 52 semanas, esto se convierte en 26,000 pesos al año.

Esto puede significar, para muchas personas, un mes de sueldo o más que se podrían ahorrar en caso de llevar su comida preparada desde casa. Si puedes controlar estos gastos no esenciales, tendrás más dinero para pagar deudas o conquistar una meta financiera.

¿Verdad que sí se puede??

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