La declaratoria de Zona Económica Especial (ZEE) de Campeche representa la mayor gestión económica de la entidad, una oportunidad de diversificar e impulsar la economía con acciones productivas mediante incentivos atractivos para la inversión nacional y extranjera, manifestó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico estatal (Sedeco), José Domingo Berzunza Espínola.

Explicó que en un inicio se contempló que la ZEE fuera un corredor energético, conectado con Tabasco, pero con  los estudios de prefactibilidad se identificó que existían condiciones diferenciadas que no iban a permitir que se pudieran desarrollar en conjunto, por lo que la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales, dijo, decidió  separar y otorgarle a cada estado su propia zona de acuerdo a sus vocaciones productivas.

“Nosotros abogamos para que esta zona no tuviera un carácter energético, que no tuviera una orientación petrolera, al contrario, que fuera un vehículo que permitiera potenciar nuevas vocaciones y que pudiera permitir beneficiar la economía”, agregó.

Los bajos niveles de precio del petróleo y la disminución de la producción del crudo ocasionaron que la actividad económica de Campeche, por su alta dependencia de este sector,  se ubique en fase recesiva; desde el último trimestre del 2013 se encuentra en terrenos negativos.

El secretario destacó que como alrededor de 80% del Producto Interno Bruto (PIB) está relacionado con la industria petrolera, la crisis de los precios impactó severamente en la economía de la entidad, suscitando que la ZEE fuera una nueva oportunidad de impulsar nuevas vocaciones productivas.

“La minería petrolera no está contemplada dentro de las vocaciones a potencializar en la Zona Económica Especial, pero sí las ramas de la agroindustria, petroquímica secundaria, química básica, plástico-caucho, textil y automotriz en su modalidad ligera, es decir, arneses y tableros de control”, subrayó.

Estructura

Berzunza Espínola dijo que la ZEE de Campeche contempla un polígono de sección federal  de 100 hectáreas y un polígono amplio de 2,978 hectáreas, ambos en Seybaplaya, así como  un área de influencia integrada por los municipios de Carmen, Champotón y Campeche.

En un trabajo de proyección que se realizó con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, añadió, se estima que en 20 años esta Zona Económica Especial genere 51,000 empleos con una inversión aproximada de 4,000 millones de dólares, y el aterrizaje de 39 empresas ancla o macroempresas, que permitirá detonar a la región.

“De manera preliminar, el presidente de la República anunció que tres empresas pudieran participar en la fase de desarrollo de infraestructura productiva de la zona y eso representaría una inversión de 136 millones de dólares y la creación de casi 700 trabajos”, ahondó el titular de Sedeco.

Proyectó que en el próximo mes de octubre inicie la fase de inversión en infraestructura productiva, mientras en el segundo semestre del 2019 ya se tendría la primera macroempresa en la zona.

“Estamos teniendo una actividad muy intensa con empresas generadoras de energía eléctrica de ciclo combinado, con empresas que comercializan moléculas de gas natural, con empresas también interesadas en desarrollar la urbanización propiamente de este macroparque industrial que es la ZEE y sería lo primero que llegaría; dicho de otra manera, la primera inversión del sector de construcción, que representa el segundo rubro de mayor aportación al PIB estatal”, comentó.

José Domingo Berzunza aclaró que la inversión se materializará con recursos federales, estatales, municipales y del sector privado, en modalidades de Asociaciones Público Privadas.

“En 60 días debemos firmar el convenio de coordinación. Ya estamos trabajando en el programa de desarrollo y esperamos a finales del mes de mayo tener ya un estimado de inversión necesario para poder concretar con estas empresas los planes de inversión”, expuso.

Incentivos

De los incentivos fiscales federales con los que cuentan las ZEE, destaca 100% de descuento en Impuesto sobre la Renta (ISR) durante los primeros 10 años y 50% en el siguiente lustro.

En seguridad social, crédito fiscal contra el ISR en el componente de salud de las cuotas obrero patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social, 50% de descuento en la primera década y 25% en los siguientes cinco años.

Asimismo, régimen de excepción similar al de operaciones de comercio exterior en Impuesto al Valor Agregado, como tasa 0% en la introducción de bienes en la zona, por mencionar algunos incentivos.