Ayer inició operaciones la planta desalinizadora de Ensenada, Baja California, con capacidad de 250 litros por segundo, la cual cubrirá la demanda actual y futura de agua para la ciudad y a la vez contribuirá a la preservación de los recursos acuíferos subterráneos.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto; el gobernador de Baja California, Francisco Vega de la Madrid; el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano Alamán; entre otros funcionarios, presidieron la ceremonia de inauguración de este proyecto con una inversión total de 987 millones de pesos y que beneficiará a 96,000 habitantes de Ensenada con servicios sustentables y confiables de agua potable, señala un comunicado.

El Banco de Desarrollo de América del Norte (BDAN) otorgó un crédito por 490 millones de pesos a Aguas de Ensenada, subsidiaria de GS Inima Environment, empresa que obtuvo la adjudicación de un contrato de prestación de servicios de construcción, operación y transferencia con una vigencia de 20 años para la planta.

El costo restante del proyecto fue cubierto con recursos no rembolsables provenientes del Fondo Nacional de Infraestructura y aportaciones de capital de GS Inima.

“Con los recursos hídricos cada vez más escasos, ésta es una obra vital para atender la demanda actual y futura de agua de los ensenadenses”, comentó Alex Hinojosa, director general interino de BDAN.

“Obras de tal magnitud son indispensables para garantizar el abasto de agua para las nuevas generaciones y nos complace haber colaborado con los diferentes niveles de gobierno para hacer realidad esta planta”, agregó.

Los detalles

El proyecto consistió en la construcción de la planta desalinizadora a partir de ósmosis inversa, obras de captación de agua de mar, instalaciones de pretratamiento y un sistema de descarga de salmuera al océano, así como un tanque de almacenamiento, planta de bombeo y líneas de conducción para conectar al sistema de distribución de agua de Ensenada.

Parte de la infraestructura fue construida con el fin de prever la necesidad futura de agua debido a la tendencia del crecimiento demográfico en la zona urbana del municipio y facilitar la ampliación de la capacidad de la planta desalinizadora de 250 litros por segundo a 500 litros en el futuro.

En los últimos 25 años, el Banco de Desarrollo de América del Norte ha participado con 207 millones de dólares en crédito y recursos no rembolsables para proyectos de agua y saneamiento.

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