El gobernador Enrique Peña Nieto informó que aceptó la renuncia del procurador general de Justicia del Estado de México, Alberto Baz Baz, porque el desgaste a que se sometió a la institución y al propio titular del ministerio público lo hicieron perder la confianza de la sociedad.

En una declaración a los medios de comunicación, informó que ya giró instrucciones al encargado del despacho de la Procuraduría, Alfredo Castillo Cervantes, para que ofrezca transparencia por las pruebas en la indagatoria, 'que den certeza a la sociedad, y se recupere así la confianza ciudadana'.

Informó que permanecerá temporalmente al mando Castillo Cervantes, subprocurador regional en Cuautitlán, quien se encargará de dar transparencia a las investigaciones conforme a derecho.

Explicó que Baz Baz estaba impedido para continuar con la misión de procuración de justicia y por ello, reiteró, aceptó la renuncia del funcionario 'porque es un asunto de Estado'.

En su misma declaración lamentó la actitud de los partidos políticos y de sus actores 'que tratan de lucrar con la muerte de una niña, con una tragedia familiar para obtener ganancia política'.

Sostuvo que esos actores nunca tuvieron a su alcance las pruebas del caso por lo que no tienen fundamento sus críticas.

Advirtió que 'se aprecia en esas declaraciones un interés por sacar provecho de otra tragedia humana'.

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