La candidata del PAN a la gubernatura de Quintana Roo, Alicia Ricalde, no se siente respaldada por su partido. Acusó que los dirigentes panistas en Playa del Carmen, Tulum y Cozumel, apoyan a su rival perredista, Gregorio Sánchez.

Ni siquiera César Nava, presidente nacional del PAN, ha encabezado un mitin en el estado en favor de su candidata, pues las campañas comenzaron la semana pasada.

Lo anterior ha desatado la inconformidad de Ricalde, quien incluso ha comentado que podría dejar la contienda por no tener el apoyo.

Ante esta situación, la dirigencia nacional del blanquiazul analiza una estrategia urgente de campaña para cerrar filas en torno a la exregidora de Isla Mujeres.

El presidente del Comité estatal del PAN, Sergio Bolio, dijo a El Economista que existe cierto nerviosismo de parte de la candidata debido a que de último momento fue designada como abanderada albiceleste a la gubernatura; sin embargo los panistas quintanarroenses están dispuestos a acompañarla en la contienda.

Ella entra un tanto desfasada a este proyecto electoral, es una persona de retos, ganadora, le gusta prepararse para entrar a un proceso electoral con antelación y este caso fue la excepción. Hay que reconocerle que de manera generosa haya aceptado la candidatura a pesar de las condiciones un tanto complicadas y que eso ocasiona en algún momento dado cierta preocupación , argumentó.

Bolio se comprometió a trabajar en conjunto con el equipo de campaña de Ricalde Magaña y a exhortar a todos los militantes a apoyarla.

Se prevé que hoy la aspirante a la gubernatura se reúna con Nava Vázquez para expresarle su inconformidad, pues en lugares como Cozumel y Playa del Carmen hay calcomanías y camisetas que establecen: "soy panista y estoy con Greg para gobernador".

La contienda ha sido mal entendida debido a que Acción Nacional se alió con el PRD y Convergencia en seis municipios (en los comicios para regidores), y ocho distritos (para las elecciones de diputados locales).

trosas@eleconomista.com.mx