Cancún, QR. Como resultado de la inseguridad y el sargazo, un total de 431,284 cuartos por noche dejaron de ocuparse a lo largo del 2018 en la Riviera Maya, reconoció el dirigente de la Asociación de Hoteles de esta zona, Conrad Bergwerf.

Entre enero y diciembre del 2018, dijo, se contabilizaron 13.2 millones de cuartos noche ocupados, contra los 13.6 millones alcanzados en el 2017, año en el que la ocupación hotelera acumulada alcanzó 83 por ciento.

Tan sólo durante diciembre del 2018, la ocupación hotelera registro 79%, lo cual significó 1.1 millones de cuartos por noche ocupados; esto representó apenas 1 punto porcentual menor que el registrado en el mismo periodo del 2017, detalló.

“Estas cifras correspondientes al mes de diciembre del 2018, el acumulado del año y su comparativo con el 2017, están basadas en los datos actualizados reportados de ocupación diaria”, explicó el líder hotelero.

Para evitar que la tendencia se acentúe en el 2019, comentó, se debe reconocer en primer lugar el impacto que ha tenido el sargazo en los indicadores de ocupación, pues además durante el 2018 hubo una reducción de la estancia de los turistas y una caída de las tarifas hoteleras, lo cual no debe perderse de vista para poder actuar en consecuencia.

Sobre la estrategia de combate a la inseguridad, aseguró que ésta debe correr a cargo por completo de las autoridades de los tres niveles de gobierno; sin embargo, la Iniciativa Privada debe coadyuvar en la promoción turística para que la imagen negativa que proyectan medios internacionales pueda ser contrarrestada con noticias positivas.

En lo que sí puede haber una participación más activa de los hoteleros, mencionó, es en el tema del sargazo.

Es por ello que la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya propone un monitoreo y vigilancia del sargazo, un sistema de alerta temprana, así como la necesidad de consensuar medidas en las distintas fases de aproximación del alga, es decir, un tipo de manejo cuando el sargazo se encuentre en aguas internacionales, otro tipo de acciones cuando éste llegue a aguas nacionales, así como un protocolo de acción cuando el material orgánico se encuentre ya en aguas estatales.

Participación

“Ya existen consensos sobre la magnitud del problema, origen, afectaciones económicas, ambientales y regionalización del fenómeno. Es necesario trabajar en varios niveles, es decir, a nivel local con la participación del estado y municipio, a nivel federal e incluso en el ámbito internacional”, expuso.

En ese sentido, precisó que la asociación participa activamente como parte del Fideicomiso de Seguridad, Desarrollo Social y Manejo Integral de la Zona Costera, sectorizado a la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, que remplaza al anterior fideicomiso encargado del rescate de playas y que además permite proyectos para atender el recale de sargazo y el desarrollo social y seguridad de zonas turísticas costeras. Sus fuentes de ingresos serán los recursos de la Zona Federal Marítimo Terrestre.

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