Puebla, Pue. La industria textil en la región Puebla y Tlaxcala, conformada por 390 empresas que generan 26,000 empleos, considera peligroso que el Dragon Mart se detone en Cancún, ya que pondría en riesgo al sector que actualmente se ve afectado por la entrada ilegal de mercancía asiática que se vende 30% más barato.

En el caso de Puebla, esta industria ocupa el segundo lugar en generación de empleos detrás de los rubros automotriz y autopartes que tienen contratadas a 35,000 personas, de las cuales 20,000 se desempeñan en 108 empresas proveedoras y 15,000 en la planta de Volkswagen de México.

El presidente del sector local, Juan Quintana Moreno, menciona que abrir la puerta a este tipo de proyectos significaría una estocada mortal para las entidades donde tal industria es importante para su desarrollo económico.

Comenta que también en Hidalgo, Estado de México y Guanajuato, que tienen al sector textil entre sus principales actividades manufactureras, existe la preocupación de que se detone este complejo chino.

Quintana Moreno destaca que el sector manufacturero, en que se incluye al textil, representa el 7% del Producto Interno Bruto local, que se ha visto amenazado desde hace más de una década por el incremento del contrabando de productos asiáticos, principalmente chinos.

Sólo en 2012 de los 12,000 empleos generados por esta industria a nivel nacional, 8.3% se crearon por empresas poblanas, agregó el entrevistado.

Refiere que su sector en Puebla no ha podido recuperar el 50% de las 600 fábricas que tuvo en su momento, lo que llevó a la desaparición de 10,000 empleos hace doce años.

Bajo este contexto, menciona que los empresarios del textil están preocupados porque se detonen proyectos como el Dragon Mart, que buscan incursionar en México para establecerse estratégicamente y atacar el comercio en América.

DIFÍCIL NEGOCIAR CON CHINOS

Por su parte, el presidente del Instituto Nacional Textil, Jorge Plata Castellanos, augura que no traerá beneficios el Dragon Mart, ya que es complicado hacer negocio con empresas chinas, que no cuidan sus estándares de producción, sobre todo en manufacturas.

Comenta que las fábricas locales serían llevadas al borde la quiebra y con ello se perderían inversiones.

Menciona que lo mejor para este sector es buscar alianzas con empresas europeas para aprovechar la capacidad instalada en maquinaria así como buscarle mayor valor agregado a los productos con fibras tecnológicos en lugar de sólo hacer artículos básicos –playeras y pantalones- que acaben en tiendas de autoservicio, en las cuales los precios son castigados.

Explica que la forma de atacar a los productos chinos es hacer productos innovadores que demanden los mercados y manufacturar aquello que a la competencia no interesa reproducir, debido a que están enfocados en la ropa y telas.

La industria textil nacional tiene justificado vender más caro sus productos que los chinos, porque ofrecen calidad y con la apertura a que se establezcan empresas de aquél país es dejar a merced al sector manufacturero, concluye Plata Castellanos.

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