Las empresas familiares son las más interesadas en participar en la adopción de mejores prácticas para su negocio; en tanto que las industrias subsidiarias de empresas internacionales no lo ven como una opción, porque a nivel internacional ya cuentan con un sistema integrado de mejores prácticas, señaló Héctor Romo, presidente del Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas, (IMMPC) capítulo Bajío.

Empresas subsidiarias llegan al estado ya con manuales de procedimientos establecidos y cuentan con sistemas que generan un entorno competitivo empresarial; sin embargo, las empresas familiares o medianas con gran arraigo o resistencia las adoptan de manera importante, más por necesidad que por voluntad , expresó.

Agregó que la adopción de las mejores prácticas se impulsa en las empresas que buscan créditos más blandos, sinergias ciudadanas o alianzas con otros jugadores globales.

De acuerdo con Héctor Romo, cuando las empresas globales buscan incursionar en los sistemas internacionales de mercado, lo hacen por dos vías: la inyección de capital a una empresa o siendo socios de la propia firma.

Cualquiera de las dos modalidades requiere de que el empresario mexicano tenga implementado un esquema de gobierno corporativo y de la adopción de mejores prácticas para generar confianza en el empresario extranjero de que su inversión va a estar protegida en una institución o negocio institucionalizado , acotó.

Tendencia

El presidente del IMMPC en el Bajío mencionó que gradualmente las empresas queretanas se involucran más en adoptar mejores prácticas en sus negocios; sin embargo, se identifican dos tendencias: el empresario mayor de 45 años que no está familiarizado con el tema y las nuevas generaciones de empresarios, especialmente emprendedores, que están interesados y que empiezan a difundir estas características y a aportar nuevas ideas.

La barrera en este tema es la propia barrera mental del empresario que dice: ‘no veo palpable el beneficio a corto plazo de la adopción de mejores prácticas’ .

Las mejores prácticas empresariales tienen, como objetivo primario, hacer que un negocio perdure en el tiempo, o bien, ofrecer mejores posibilidades de durabilidad, al menos en los factores internos que corresponden a la operación de la compañía y al gobierno corporativo.

A un año de haberse establecido el capítulo Bajío del IMMPC, cuentan con 15 socios de la zona, que trabajan en la difusión de las actividades y alcances del instituto; no obstante, una de las metas para este 2016, según Héctor Romo, es incorporar a 30 socios más, para que a finales de este año sean 45 los integrantes de esta organización.