Los ingresos por suministro de bienes y servicios del comercio al por menor de las entidades federativas del país aumentaron 0.5% a tasa anual durante enero del 2018, que representó el peor resultado desde el 2010, cuando se registró una disminución de 3.1 por ciento.

Este bajo dinamismo de uno de los principales indicadores del consumo privado se debió, principalmente, a las caídas que se observaron en Tabasco, Campeche, Ciudad de México, Chiapas, Guerrero, Zacatecas, Sinaloa, Tamaulipas y Morelos, que en conjunto suman 30.5% del Producto Interno Bruto (PIB) del comercio minorista.

De hecho, la capital por sí sola participa con 15.8% del PIB de este sector económico.

Según los analistas, los factores que ocasionaron la desaceleración de los ingresos fueron los sismos de septiembre, la merma petrolera y los altos niveles inflacionarios.

Al contrastar sólo el primer mes de cada año, se muestra que el comercio al por menor en México presentó cifras positivas desde el 2011, con tasas de crecimiento entre 2.2 y 5.2%, aunque este índice pasó de una variación de 4.9% a una de 0.5% en igual periodo del 2018, marcando una tendencia de pérdida de ritmo, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), explicó que el comportamiento de este año tiene que ver con el costo de la vida, el cual se incrementó de forma importante, al igual que la inflación, que afecta directamente a algunos productos de primera necesidad y por ende, dijo, provoca que la gente pierda poder adquisitivo.

“La debilidad de ingresos de comercio al por menor refleja que los hogares en particular se están viendo afectados, su nivel de gastos está disminuyendo y esto está perturbando a los ingresos de este sector al menudeo”, expuso José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic).

Añadió que algunas entidades del país continúan con un efecto negativo en su adquisición de bienes debido a los sismos que ocurrieron en septiembre del años pasado, como es la  Ciudad de México, Morelos, Oaxaca, Guerrero y Chiapas, mientras el resto del país mantiene su actividad económica normal, “evidentemente el incremento de precios en algunos bienes y combustibles merma la capacidad de comprar de la población”,.

Del grupo de nueve territorios con retrocesos anuales en enero de los ingresos por suministro de bienes y servicios del comercio al por menor, resaltan Tabasco (7.0%), Campeche (3.5%) y Ciudad de México (1.7 por ciento).

“Campeche vive una depresión económica motivada por la caída del sector energético (...)  Tabasco en menor medida vive esa misma dinámica, digamos que es la depresión económica la que merma la capacidad de compra de estos dos estados, algo estructural que no se ha podido revertir”, subrayó el director del Idic.

Acentuó que el problema de Chiapas se debe a la pobreza y su bajo crecimiento económico.

“Chiapas y Guerrero son estados que normalmente el consumo pormenorizado es menor porque tienen alta cantidad de zonas rurales, en las cuales el consumo es autoconsumo e introducen su propia mercancía de productos de primera necesidad, entonces donde se ven realmente afectados es en productos de tecnología y lujo”, mencionó el analista del CIEP.

Otro problema de Guerrero es la pobreza y la inseguridad, que inhiben negocios. En el caso de la capital de México hay que  tener muy claro que el  sismo afectó de manera puntual, coincidieron especialistas.

Avances

Por otro lado, los estados que aumentaron a tasa anual sus ingresos del comercio minorista anuales en el primer mes del año fueron Quintana Roo (5.9%), Colima (6.4%), Aguascalientes (7.2%), Baja California Sur (8.0%), y Coahuila (10.6 por ciento).

Los estados del norte, así como Quintana Roo, tienen una actividad económica positiva, en este último hay que considerar el turismo que ha sido un elemento importante en la entidad; en los demás estados influyen  recursos de remesas y un dinamismo en manufactura que se ve reflejado en los recursos que permiten gastar en  cierto tipo de productos, comentaron analistas.

automotriz

Por rama económica en los ingresos de los establecimientos del comercio minorista a nivel nacional, las caídas anuales más pronunciadas en enero del 2018 fueron en motocicletas y otros vehículos de motor (6.0%); automóviles y camionetas (4.6%); artículos de papelería, libros, revistas y periódicos (4.4%); mascotas, regalos, artículos religiosos, desechables y otros artículos de uso personal (4.2%), y tiendas departamentales (3.9 por ciento).

Las otras disminuciones se exhibieron en artículos para la decoración de interiores; productos textiles, excepto ropa; artículos de ferretería, tlapalería y vidrios; mobiliario, equipo y accesorios de cómputo, teléfonos y otros aparatos de comunicación;  abarrotes y alimentos; artículos para el esparcimiento, y bebidas, hielo y tabaco.

Mientras los incrementos se dieron en artículos usados (45.7%); artículos para el cuidado de la salud (8.2%); combustibles, aceites y grasas lubricantes (5.4%); ropa, bisutería y accesorios de vestir (4.5%); muebles para el hogar y otros enseres domésticos (3.5%); partes y refacciones para automóviles, camionetas y camiones (3.2%); artículos de perfumería y joyería (2.1%); tiendas de autoservicio (1.8%); comercio exclusivamente a través de Internet y catálogos impresos, televisión y similares (1.0%), y calzado (0.3 por ciento).

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