Durante el 2016, los ingresos por suministro de bienes y servicios del comercio minorista en el país registraron un crecimiento de 8.7% a tasa anual, nivel que traza una tendencia de aceleración desde el 2014, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este dinamismo del indicador del consumo privado se reflejó en 30 entidades federativas; los estados que obtuvieron los mayores crecimientos fueron Chiapas (46.8%), Durango (35.4%), Guanajuato (32.2%), Hidalgo (31.3%) y Baja California Sur (29.4 por ciento).

Al respecto, el coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, Héctor Magaña, refirió que este aumento a nivel nacional obedece al comportamiento favorable de varios de los subsectores que comprenden esta rama de la economía; éstos, indicó, se ubicaron en terreno positivo, es decir, no hubo variaciones a la baja en ninguna de estas categorías y esto se debe a que el comercio minorista se mantuvo como una de las principales impulsoras de crecimiento económico a lo largo de todo el año.

Los incrementos más significativos, agregó, se pudieron observar en la parte de vehículos e incluso en subsidios domésticos y ferretería, que tuvieron un desempeño significativo, ya que sus tasas de crecimiento fueron de doble dígito.

Es un crecimiento favorable, ya que si bien el comercio contempla tanto el minorista como el mayorista, sirvió sin duda para impulsar el desempeño general de las actividades terciarias y con ello, mantener una tasa positiva de crecimiento económico .

Por su parte, el analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Kristobal Meléndez, destacó que el comercio minorista ha registrado un incremento en algunas actividades, lo que ha provocado que haya mayor precio en los productos; asimismo, manifestó que se ha observado un buen desempeño en productos agrícolas, que también ha provocado un mayor volumen de venta.

Base comparativa baja

Con respecto a las entidades que registraron los mayores crecimientos, Héctor Magaña destacó que en Chiapas corresponde a un factor numérico, es decir, los ingresos se incrementaron alrededor de 47%, pero es sin duda porque en periodos anteriores su desempeño no había sido del todo favorable, entonces, cualquier incremento en su índice de comercio al por menor se verá reflejado con tasas significativas.

Manifestó que los crecimientos en Durango y en Baja California Sur, tienen que ver con la depreciación del peso frente al dólar; las personas que tuvieron un ingreso en dólares, aseveró el especialista, al convertirlos en pesos les permitió adquirir más bienes y servicios con la misma cantidad que venían generando en el pasado y esto fue un factor que permitió despegar el desempeño.

Agregó que en Guanajuato corresponde a la inversión que se ha hecho en la entidad y la generación de empleos que les ha permitido a las personas obtener mejores fuentes de empleo, y al tener mejores fuentes también se ve reflejado en mayores ingresos para adquirir otro tipo de bienes y servicios, impulsado así su desempeño en las ventas al comercio minorista.

En tanto, Kristobal Meléndez refirió que Baja California Sur es una entidad que se dedica a la agricultura y en los últimos años ha tenido un desarrollo industrial importante.

Chiapas, dijo, es un estado agrícola, por lo que el comercio minorista se encuentra en mayor medida en productos de este tipo que son de menor costo por tratarse de primera necesidad, normalmente estos mercados se recuperan más fácilmente, el hecho de que Chiapas tenga los menores niveles de desempleo porque su mano de obra es menos calificada, proporcionalmente se ven mayores recuperaciones .

Caen dos entidades petroleras

El año pasado, únicamente dos entidades registraron caídas en el comercio al por menor: Campeche (0.3%) y Tabasco (1.9 por ciento).

El analista del CIEP describió que son estados petroleros en donde se presentó una disminución en este sector, por los niveles bajos del precio del crudo y la disminución de la producción de hidrocarburos; si hay mayor desempleo y una caída en el ingreso en estas entidades, la población tiene menos ingresos y tiende a consumir menos .

Veracruz, por ejemplo, tiene otro dinamismo, el petróleo no es la única fuente de ingresos, tiene industria, pesca, otros mercados; han sabido solventar esta caída en el sector petrolero , aclaró.

En la misma línea, el coordinador del CIEN destacó que en ambos estados su principal actividad económica es el sector petrolero, y dada la crisis que se mantiene en esta actividad secundaria, provocó que varias pérdidas de empleo se gestaran en estas entidades.

Las personas tuvieron que destinar sus ingresos a bienes de consumo necesario como alimentos, bebidas, medicinas y esto le pega directamente al comercio al por menor, ya que se están concentrando los recursos en las necesidades básicas , concluyó.

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ilse.becerril@eleconomista.mx