La Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sedesu) detectó un incremento anual de 28% en los proyectos de ciencia y tecnología que fueron sujetos al Fondo de Innovación Tecnológica del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el cual asciende a 92 millones de pesos. La convocatoria más reciente cerró en marzo pasado e inició en igual mes del año anterior, mientras que la edición previa fue de el tercer mes del 2009 al mismo del 2010.

El costo de los proyectos de la más reciente edición asciende a poco más de 423 millones de pesos, mientras que en el lapso 2009-2010 fue de 300 millones de pesos, detalló el secretario Tonatiuh Salinas, al término del IV Congreso Internacional de la Academia Mexicana de Ciencias, Artes, Tecnología y Humanidades.

Para el 2012 estimó que los proyectos de ciencia y tecnología a concursar para dicho fondo se incrementen 15 por ciento.

Con respecto a los recursos del fondo indicó que se incrementaron de 80 millones de pesos en el 2010 a 92 millones de pesos para ejercer este año, los cuales serán repartidos en los próximos 30 a 45 días a las 26 empresas que fueron ganadoras. Prácticamente estamos atendiendo a 25% de la demanda de fondos para innovación que tienen las empresas; sin embargo, el reto es traducirlo en mayor generación tecnológica en el estado , aseveró.

INNOVACIÓN

Entre los proyectos figura la fabricación de harina nixtamalizada ecológica que mitiga hasta 80% el consumo de agua; otro para el reciclado de algunos líquidos que sirven para la identificación de fallas dentro de los componentes aeronáuticos; antes –explicó- se utilizaba el líquido y se desechaba, ahora se está recirculando para bajar los costos del líquido y ser más conscientes con el medio ambiente.

Es amplio el número de proyectos y se cuida que estén relacionados con los sectores estratégicos: el automotriz, aeronáutico, biotecnológico y Tecnologías de la Información y Comunicación , agregó.

Javier Jiménez Espriú, presidente del Consejo Académico de la AMCATH, dio a conocer que se pretende proponer a la membresía arrancar la realización de un proyecto nacional trascendente que impacte el futuro cultural, científico o tecnológico de la nación con el objetivo de que sea una prueba de la posibilidad de emprender nuevos proyectos de largo alcance en beneficio de la sociedad.