Cancún, Qroo. La zonas conocidas como sistema lagunar Chacmuchuc y la cayería de Boca Iglesia al norte de Quintana Roo entrarán a un proceso para ser convertidas en áreas naturales protegidas pese a que algunos de los predios considerados para conservación forman parte del Programa de Desarrollo Urbano de Isla Mujeres que les ha asignado determinadas densidades para la construcción del proyecto de Ciudad Mujeres que prevé hasta 21,000 cuartos hoteleros para los próximos 30 años en esa área.

Fernando Urzúa, director de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an pertenciente a la Comición Nacional de Áreas Nacionales Protegidas (Conanp), dijo que este mismo año retomarán el proyecto para definir si se declarará zona natural protegida estatal o federal, lo cual necesariamente implica entrar en negociaciones con quienes se ostentan como propietarios de esas tierras para definir un esquema que armonice la conservación natural con el desarrollo turístico-inmobiliario que se le pretende dar a la laguna Chacmuchuc y la zona de cayos.

Actualmente los cayos Sucio y Chacmuchuc son objeto de una disputa entre los campamentos de pescadores ahí asentados y el gobierno municipal de Isla Mujeres. Los primeros anunciaron en días pasados la obtención de un amparo que les permitiría recuperar hasta 300 hectáreas que habían sido incluidas en el Programa de Desarrollo Urbano de Isla Mujeres y los obligaba a salir de los predios.

Los pescadores han denunciado durante años que lo que se pretende es sacarlos del área para favorecer los intereses de quienes tienen proyectados desarrollos inmobiliario-turísticos y que incluso han puesto en venta los cayos en precios de 4 millones de dólares por internet.

El funcionario de la Conanp explica que la zona en sí tiene un enorme importancia tanto por su biodiversidad como por dar sustento a una larga tradición pesquera del norte de Quintana Roo, puesto que el sistema lagunar Chacmuchuc y los Cayos de Boca Iglesia son fundamentales por dar abrigo a todas las especies que son explotadas por las comunidades pesqueras de la zona.

Consideró que la conservación no tiene por qué estar enfrentada con el desarrollo económico, por lo que los trabajos para las definiciones del esquema de protección del área natural habrán de incluir a los particulares dueños de las tierras ya sea como integrantes de la zona de conservación o como vecinos.