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Solo en bloque América del Norte puede competir con China: ANPACT
La ANPACT representa a los fabricantes mexicanos de autobuses, camiones, tractocamiones y motores, empresas que están altamente integradas en la cadena de suministro de América del Norte.

Solo en un bloque unido, América del Norte puede competir con China en la producción de vehículos medianos y pesados automotores, planteó la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) de México a la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR). Este posicionamiento se fijó en una carta enviada este miércoles a Jamieson Greer, titular de la USTR, a unos días de que inicien formalmente las negociaciones para la revisión del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC).
“La región del T-MEC ahora tiene una oportunidad única de fortalecer su posición global frente a China, un país que produce tres veces más que toda América del Norte en conjunto”, dijo Jaime Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la ANPACT, en la misiva.
La ANPACT representa a los fabricantes mexicanos de autobuses, camiones, tractocamiones y motores, empresas que están altamente integradas en la cadena de suministro de América del Norte para vehículos medianos y pesados y sus componentes.
En la región de América del Norte, la industria de camiones medianos y pesados y de autopartes para estos vehículos está profundamente interconectada, y los socios del T-MEC se complementan entre sí. “La industria mexicana de camiones medianos y pesados ha servido consistentemente como un socio confiable y seguro para los Estados Unidos y es parte integral de una de las redes de manufactura más altamente integradas del mundo”, destacó Arzate. Todos los camiones medianos y pesados importados a Estados Unidos desde México están equipados con motores diésel originarios del T-MEC y fabricados en Estados Unidos. De acuerdo con la ANPACT, las exportaciones estadounidenses de motores diésel totalizan aproximadamente 5,400 millones de dólares anuales, de los cuales un estimado de 73%, alrededor de 3,900 millones, se destina a México.
“Con las economías de América del Norte tan estrechamente conectadas, mantener los aranceles de importación en cero no solo es beneficioso sino vital. Incluso un pequeño arancel podría repercutir y perjudicar a ambas industrias. Esto incluye cualquier carga de importación adicional”, agregó Arzate.
En opinión de la ANPACT, la revisión del T-MEC ofrece un “momento crítico” para que México, Estados Unidos y Canadá trabajen en colaboración para transformar América del Norte en el centro de fabricación “más competitivo y seguro del mundo”, capaz de rivalizar con Asia y Europa. Al mismo tiempo, podrían mantener y mejorar un marco político y legal coordinado y predecible bajo el T-MEC que fomente la inversión en la producción regional.

