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Jornada de 40 horas avanza, pero sin apoyos fiscales a mipymes
La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales se aprobó, pero no se incluyeron incentivos fiscales para las mipymes. Legisladores y organismos empresariales habían propuesto apoyos para evitar cierres, informalidad o pérdida de empleos.

La Cámara de Diputados aprobó la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales, pero el dictamen no incluyó incentivos fiscales ni programas de apoyo específicos para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
Durante la discusión legislativa, distintos organismos y diputados plantearon la necesidad de acompañar la reforma con incentivos fiscales temporales para evitar afectaciones en las empresas de menor tamaño.
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Por ejemplo, la diputada Ana Isabel González, del Partido Revolucionario Institucional, propuso establecer apoyos fiscales para que las mipymes puedan implementar la reforma sin correr el riesgo de cerrar o caer en la informalidad.
En la misma línea, el diputado César Alejandro Domínguez Domínguez pidió contemplar incentivos que permitan sostener el crecimiento de la industria, el comercio y los servicios, así como proteger el empleo.
“Se trata de fortalecer la calidad de vida de las personas; por lo tanto, es importante que los incentivos fiscales se den, ya sean temporales, a las pymes y proteger y generar programas de impulso a la productividad”, señaló.
No obstante, estas propuestas no fueron integradas en el texto aprobado por la Cámara de Diputados.
Recordemos que la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales contempla una implementación gradual a parir del 2027 y hasta 2030, con lo cual México avanza hacia un nuevo esquema laboral que busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
Impacto en costos, empleo y viabilidad para las mipymes
Organismos empresariales, como la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) advirtieron que la reducción de la jornada laboral sin incentivos fiscales elevaría el costo laboral hasta 66,000 pesos por trabajador al año y podría llevar a las empresas a reorganizar sus operaciones, especialmente en sectores intensivos en mano de obra.
En este sentido, los negocios se verán en la necesidad de implementar ajustes operativos como reorganización de turnos, contratación adicional o incremento en el pago de horas extra. Para las mipymes, que operan con menor liquidez y menor capacidad de inversión, estos cambios representan un reto mayor.
Asimismo, Juan José Sierra, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) alertó que la medida podría derivar en pérdida de empleos si no se establecían estímulos fiscales que permitan a las empresas absorber el incremento en costos laborales.
Entre los incentivos que solicitó estaba la deducibilidad del 100% de las prestaciones laborales para las mipymes, a fin de incentivar el empleo formal y mantener la competitividad de las compañías.
Por otro lado, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) pidió diseñar incentivos fiscales temporales que faciliten la transición, así como establecer esquemas de gradualidad diferenciada y programas de productividad, capacitación y digitalización que permitan a las empresas mejorar su eficiencia operativa y reducir el impacto financiero de la reforma.
La aprobación de la jornada laboral de 40 horas marca uno de los cambios más relevantes en el mercado laboral mexicano en décadas; sin embargo, al no incluir incentivos fiscales ni mecanismos de apoyo, la responsabilidad de la transición puede recaer principalmente en las empresas, particularmente en las mipymes, que deberán ajustar su operación para cumplir con el nuevo marco legal.



