YPF, la empresa de energía argentina controlada por el Estado, prevé enfocarse solamente en Vaca Muerta en los próximos años y abandonar progresivamente el resto de los yacimientos convencionales maduros que explota en el país. Al menos eso se desprende de las declaraciones mediáticas del CEO de la compañía, Ricardo Darré.

"Tenemos que priorizar nuestras inversiones mediante una hoja de ruta de la compañía en el no convencional y con un horizonte de desembolsos, propios y de los actuales socios, de entre los 2,500 millones de dólares y los 4,000 millones de dólares por año en el 2019 o el 2020", explicó el ejecutivo a la prensa.

Darré comentó que YPF definirá en el transcurso de este mes un plan quinquenal de inversiones basado en bajar costos y mejorar la productividad en torno a un 20 por ciento.

Al tiempo que la empresa alcanzó un break even (punto muerto o de equilibrio, por debajo del cual da pérdidas un proyecto) en torno a los 40 dólares por barril en las operaciones de no convencional, los costos son más elevados en los pozos convencionales ya maduros (con un punto muerto cercano a los 60 dólares por barril). El precio actual del petróleo, que ronda los 50 dólares por barril y tiende a quedarse según las proyecciones de especialistas entre los 55 dólares y 60 dólares por barril, es el acta de defunción para la producción convencional de hidrocarburos en Santa Cruz, Chubut y Neuquén.

Como viene diciendo desde hace unos meses el presidente de la compañía, Miguel Gutiérrez, Darré ex ejecutivo de Total y Schlumberger aseguró que YPF en Vaca Muerta ya alcanzó costos similares a los que tiene la industria del shale en Estados Unidos. En la actualidad, perforar un pozo en los yacimientos neuquinos de shale y tight cuesta alrededor de 8.1 millones de dólares, una cifra que se ubicaba en los 13 millones de dólares dos años atrás y que esperan bajar hasta menos de 7 millones de dólares en los próximos meses.

La idea de Darré es "acelerar el desarrollo de Vaca Muerta a un punto que le permita al yacimiento proveer 50% del gas al 2021 y el 60% del petróleo que el país necesitará en el 2020".

Para lograr que Vaca Muerta sea la estrella productiva del país en los próximos años y convierta a Argentina en un exportador neto de hidrocarburos, según coinciden diversas fuentes del sector, hará falta que el Estado concrete junto a los privados millonarias inversiones en infraestructura: rutas, vías férreas, ductos, hospitales y hasta conectividad en un área semi-desértica.

Por ejemplo, Darré aseveró que tiempo atrás le pidió al presidente Mauricio Macri apoyo estatal para mejorar el transporte ferroviario desde el puerto bonaerense de Bahía Blanca hasta la refinería de la empresa en la localidad de Plaza Huincul, en Neuquén.

Frente a este panorama, la asociación con los gigantes internacionales (Exxon, Chevron, Total, Shell) se dificulta, ya que las compañías extranjeras conocen el potencial de Vaca Muerta pero también la historia argentina de idas y vueltas, con el cepo al dólar en la memoria. En reserva, algunos ejecutivos plantearon que las próximas elecciones resultarán importantes y consultores afirman que todavía falta seguridad jurídica y garantías de que podrán llevarse al exterior el dinero cuando lo requieran.

Entre este año y el siguiente, la petrolera prevé tener 13 proyectos de exploración en etapa piloto y 6 en desarrollo, y en el 2019 cambiará la ecuación: 17 áreas en desarrollo y 5 en piloto.

Por otro lado, el vicepresidente de Comunicaciones de la empresa, Sebastián Mocorrea, contó que el año pasado YPF perdió 89 millones de dólares por conflictos, justo en la semana en que bloqueos de la comunidad mapuche condicionaron las actividades en Neuquén. En los últimos días, la comunidad Kaxipayiñ le exigió a YPF un pago de 50 millones de pesos argentinos (3.1 millones de dólares) para perforar en la zona, lo que desembocó en la cancelación del plan para Loma La Lata.