CARACAS.- Venezuela decretó el jueves la expropiación de una filial local del fabricante mexicano de tortillas Gruma, dentro de sus planes por controlar la elaboración de alimentos, frenar el desabastecimiento de algunos productos básicos y una desbocada inflación.

La medida sobre Monaca, una de las empresas más importantes del país latinoamericano, incluye la adquisición forzosa de los bienes de producción, procesamiento y almacenamiento de harina de trigo y maíz, pastas, arroz, aceite, avena, productos del mar y especias, precisó la Gaceta Oficial.

El gobierno de Venezuela anunció la medida en momentos en que los venezolanos enfrentan serios problemas en la oferta de algunos alimentos de primera necesidad y están azotados por una contracción económica, así como por la inflación más alta del continente, de 11.3% en el primer cuatrimestre, atizada por una devaluación del bolívar.

Chávez ha ejecutado decenas de expropiaciones en los últimos años bajo la premisa de que los medios productivos deben pertenecer a la nación y no a capitales externos. Así, ha estatizado desde millonarios proyectos petroleros y cementeras hasta frigoríficos, mercados y hasta una universidad.

La expropiación de Monaca -una de las dos filiales de Gruma en Venezuela- resulta "imprescindible" para salvaguardar la seguridad alimentaria y crear una unidad de "procesamiento socialista agroindustrial", dijo el decreto firmado por el presidente, quien enfrenta un declive en su popularidad pocos meses antes de unas elecciones legislativas.

CAIDA LIBRE

Las acciones de Gruma se desplomaban el jueves 7.6% en la Bolsa mexicana y 6.93% en la de Nueva York.

No había de inmediato disponible algún portavoz de la firma para comentar sobre la expropiación, que fue precedida por varias medidas contra la empresa en semanas previas.

Las unidades de Gruma en Venezuela, Monaca y Demaseca, aportaron casi 10% de las ventas consolidadas de la compañía mexicana en el primer trimestre. Gruma es la mayor productora de harina de maíz y tortillas en el mundo.

Bajo la consigna de que Venezuela camina hacia lo que llama una "soberanía alimentaria" y de que hay que luchar contra especuladores y acaparadores, Chávez ha amenenazado reiteradas veces con expropiar a la mayor firma de alimentos y bebidas de Venezuela, Empresas Polar, acusándola en ocasiones de sabotear el suministro de alimentos básicos, lo que la empresa niega.

Sin embargo, recientemente ordenó expropiar unos depósitos de Polar en el interior del país, al asegurar que en esos terrenos podían construirse decenas de viviendas.

Gruma dijo en abril que las autoridades locales habían iniciado un "proceso sancionatorio" por presuntamente haberse negado a vender harina precocida de maíz cuando había escasez del producto.

Sin embargo, la empresa negó que Molinos Nacionales (Monaca) haya querido desabastecer al mercado y que había presentado recursos legales para impugnar el procedimiento.

A finales del 2009, Gruma había dicho que autoridades venezolanas habían emitido una resolución para tomar el control temporal de Monaca, como parte de pesquisas sobre un empresario local, pero que la empresa operaba normalmente.

La productora de tortillas dijo entonces que la medida formaba parte de las investigaciones contra el empresario venezolano Ricardo Fernández, quien está detenido tras la intervención de cuatro pequeños bancos de su propiedad que incurrieron en irregularidades.

Fernandez tenía una participación minoritaria indirecta de 24.14% en Valores Mundiales, S.L. y de 40% en Consorcio Andino, S.L., controladoras de Monaca y Demaseca.

RDS