Volkswagen ha pactado hoy la compra del 50.1% del capital de Porsche que no controla, participación que le costará 4,460 millones de euros. Esta operación permitirá la plena integración del fabricante de deportivos en el consorciom del que ya forman parte Audi, Seat, Skoda, Lamborghini o Bentley.

La relación entre Volkswagen y Porsche siempre ha sido sumamente estrecha. Y no solo porque Ferdinand Porsche, el fundador de la segunda, fuese el creador del primer modelo de la primera, el mítico Escarabajo y porque el presidente del consejo de vigilancia del consorcio, Ferdinand Piëch, sea su sobrino. Ambas compañías han mantenido una estrecha relación, que les ha conducido a estrechas alianzas industriales (sirva de ejemplo la colaboración para los modelos Cayenne y Touareg), si bien sus caminos han sido siempre paralelos.

En 2009, sin embargo, el expresidente de Porsche, Wendelin Wiedeking se embarcó en una agresiva compra de acciones de VW con la que pretendía ganar el control del mayor fabricante europeo de automóviles. Fracasó, y dejó al creador de bólidos empantanado con una deuda superior a los 9,000 millones y que condujo a la posterior a la venta del 49% del capital por algo menos de 4,000 millones de dólares, que posteriormente se ampliaría y conduciría a una integración parcial del fabricante como décima marca del grupo. La finalización de la integración estaba detenida por obstáculos legales.

Ahora podremos colaborar incluso más estrechamente y impulsar conjuntamente nuevas oportunidades de crecimiento en el segmento alto de la gama, dotado con altos márgenes", aseguró el presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, en un comunicado de prensa".

"Ahora somos una sóla compañía. Podremos utilizar en favor de Porsche las enormes ventajas de tener una empresa integrada y viceversa", sostuvo el jefe del comité de empresa de Porsche, Uwe Hck.

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RDS