A 100 días del gobierno de Donald Trump, sus amenazas para la industria automotriz de México se mantienen en calma , y la proyección para nuestro país es que está por llegar más inversión extranjera, la cual permitirá reforzar la capacidad de producción y alcanzar el quinto sitio como productor mundial en el 2020, sostuvo Andrés Lerch, socio líder de Ernest & Young (EY).

Se tiene estimado que lleguen al menos tres grandes empresas de proveedoras de las armadoras y cinco empresas instaladas ampliarán sus operaciones, mientras que otras armadoras podrían llegar a México.

Entre el empresariado del sector persistía miedo sobre el hecho de que la inversión extranjera directa no continuara ante los riesgos como las amenazas de Trump de frenar las importaciones desde México, la volatilidad del tipo de cambio que encareció los insumos, la construcción del muro en la frontera de ambas naciones y los incentivos que ofrecerán a inversionistas en Estados Unidos, comentó.

En conferencia de prensa, el especialista expresó: Se cumplieron los 100 días de Trump y no hay los daños esperados en la industria (...) No era el momento de apretar el botón de pánico y ahora vemos que vienen más inversiones de todo el mundo, porque ven a México con grandes ventajas .

Lerch afirmó: Seguimos muy atractivos , aunque el monto ni el ritmo de las inversiones de los últimos años será el mismo.

De acuerdo con los analistas del sector automotriz de la consultoría EY, existe preocupación sobre los incentivos que otorguen a esta industria en EU, porque difícilmente México podría competir.

El socio automotriz advirtió que sigue latente el riesgo del impuesto de 35% a los vehículos mexicanos; sin embargo, dijo que Estados Unidos podría enfrentar escenarios adversos porque cuenta con una capacidad de producción limitada, por lo que cambiar plantas extranjeras a su territorio significaría construir nuevas o expandir las existentes. Esto requeriría una inversión de 4,700 a 6,500 millones de dólares.

Otra de las consecuencias es que la producción de vehículos de EU contiene alrededor de 11.7% de las partes mexicanas, la tarifa llevaría a una pérdida de 11,000 empleos en el ensamble.

Al realizar una estimación sobre el incremento de 20% en el arancel de las importaciones de autos producidos en México, el consumidor estadounidense vería reflejado un aumento de 5.6% en los precios de los vehículos, dependiendo de la marca, dijo Andrés Lerch.

Alterar la relación comercial de la industria automotriz y su integración regional es difícil, puesto que será complicado romper con la cadena de suministro de más de 70 años, sentenció.

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