Será la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) la que determine si se debe aplicar o no la suspensión sobre los permisos que han solicitado, tanto empresas como organismos de investigación, para avanzar en la etapa comercial de maíz genéticamente modificado, afirmó Alejandro Monteagudo, director general de AgroBIO México. En entrevista, explicó que el proceso para aplicar la biotecnología, en este caso en maíz, lleva ya todo el sexenio en un estado indefinido, pues un grupo de “detractores de la tecnología” interpusieron una demanda para suspender las etapas -experimental, piloto y comercial- que debía seguir el maíz, y no se han dado avances importantes, pese a que en el mundo la biotecnología se está usando desde hace dos décadas.

La suspensión que solicitó el colectivo que se opone a las siembras transgénicas se dio en el 2013, fecha en la que se quedaron en suspenso las 90 solicitudes que presentaron empresas y centros de investigación ante la autoridad, “con el tiempo se han presentado menos solicitudes, porque no hay certidumbre para invertir en investigación y tecnología”.

En días pasados el Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito se abstuvo de pronunciarse sobre la suspensión que frena la siembra comercial de maíz genéticamente modificado.

Luego de un año, el Tribunal remitió el proceso a la SCJN, un proceso que lleva más de cuatro años.

En caso de que se levante la suspensión, la Sagarpa y Semarnat podrán otorgar permisos para siembra comercial.

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