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Riesgos en contratos petroleros por carga regulatoria: expertos

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Por Karol García

La CNH no tiene recursos suficientes para llevar a cabo las actividades de supervisión para proteger los intereses del Estado, opinan.

Los contratos de licencia para la cuarta convocatoria de la Ronda Uno, en aguas profundas del Golfo de México, así como la decisión de retomar los de producción compartida en la primera convocatoria de la Ronda Dos, corren el riesgo de no llegar a ser comercialmente viables aunque se adjudiquen, derivado de que cuentan con una carga regulatoria excesiva diseñada para proteger los intereses del Estado cuyo regulador no cuenta con el tamaño necesario para llevar a cabo todas las actividades de supervisión a las que se está comprometiendo, según analistas jurídicos del sector energético.

De acuerdo con Miriam Grunstein, quien recientemente publicó el segundo volumen del único texto sobre contratación petrolera que se ha escrito en México: De la Caverna al Mercado , el 95% del contrato para exploración en aguas profundas se compone de cláusulas que implican reportes a Hacienda, a la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) y a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), lo que contradice el objetivo de esta contratación.

El fin último de licitar estos bloques es atraer inversiones de alto riesgo, que los contratistas no están dispuestos a realizar si no es en condiciones de máxima seguridad porque los ojos de todo el mundo están puestos sobre su operación, con el accidente de Macondo y el precio del petróleo tan bajo, y de la seriedad de los jugadores dependerá el éxito de estas actividades, porque se juegan su capital, su reputación y los resultados a sus accionistas , explicó.

Por ello, una regulación excesiva sólo traerá una carga financiera al Estado que al final se verá obligado a simular que se realiza la supervisión, rompiendo incluso sus propias reglas, porque la CNH no cuenta con el tamaño, la experiencia o la capacidad técnica para revisar lo que se plantea.

Por ejemplo, en el contrato de aguas profundas se establece que en la etapa de transición de arranque, el regulador vigilará que Pemex deje en orden los activos, labor que es de interés para el nuevo operador y constituirá un gasto regulatorio innecesario. Además, el operador deberá volver a probar las capacidades técnicas que le permitieron concursar, y luego de recibir observaciones específicas de ese campo por parte de la CNH, repetirá este proceso cada vez que actualice su plan de desarrollo.

Producción compartida, para acelerar la producción

Por otra parte, Nicolás Borda, director de la práctica de Energía de la firma legal Haynes & Boone, explicó que el retorno a los contratos de producción compartida en la Ronda Dos obedece al interés de proteger al máximo los intereses del Estado, dado que combinan las actividades de exploración y producción de las dos primeras licitaciones de la Ronda Uno, donde ya se probó que existe interés por parte de la industria.

El retomar estos contratos obedeció a que se cuenta con información bastante uniforme sobre los campos, lo cual no ocurrió en los terrestres o las aguas profundas para los que se utilizan contratos de licencia. Ello, porque existe la urgencia de incrementar en el corto plazo la producción en áreas conocidas de la geología nacional, a riesgo de que los inversionistas no lleven a cabo riesgos exploratorios.

Lupa con mucho aumento

Algunos aspectos del contrato de licencia de exploración y producción petrolera en aguas profundas mexicanas:

  • En la etapa de transición de arranque, el contratista estará obligado a documentar la existencia y estado de integridad de los pozos y materiales.
  • El contratista deberá iniciar los estudios que permitan establecer la línea base ambiental de acuerdo con los requerimientos que proporcione la ASEA previo al inicio de las actividades.
  • Una vez realizado esto, la CNH vigilará que el asignatario anterior asuma la responsabilidad y los gastos relacionados con la restauración y compensación de los daños ambientales.
  • Durante la perforación de cualquier pozo y hasta la terminación de las actividades de perforación, el contratista enviará a la CNH los reportes de perforación.
  • El contratista deberá mantener un registro digital, en original y reproducible con buena calidad, de toda la información geológica y geofísica relacionada con el área y deberá entregar a la CNH una copia de dicha información.

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