Las nuevas medidas asimétricas impuestas a América Móvil por parte del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) no fueron tan agresivas como pudieron serlo, ya que no solicitan una separación estructural o plan de desincorporación de activos, coinciden especialistas.

Intercam consideró que el IFT intentó cumplir con las principales recomendaciones de organismos internacionales. Se trata, en síntesis, de una regulación cifrada al estilo europeo. Busca, en esencia, que las operaciones internas sean tratadas de la misma forma que las operaciones con terceros, y se eviten subsidios cruzados . Destacó que las nuevas medidas no fueron tan agresivas, ya que no solicitan una separación estructural o plan de desincorporación de activos .

Entre lo más novedoso de las medidas está que, como parte de la resolución de la revisión bienal de las medidas de preponderancia, el IFT ordenó a Telmex la separación funcional para crear una empresa que prestará exclusivamente servicios mayoristas relacionados con el acceso local.

La nueva empresa deberá contar con órganos de decisión, administración y gobierno corporativo o equivalentes independientes, que incluyan representantes de la industria, marca propia, sistemas operativos y de gestión independientes, personal propio, entre otras condiciones.

América Móvil tiene un plazo de 65 días naturales para presentar al IFT una propuesta para la separación funcional que considera la creación de una nueva empresa que llevará los servicios mayoristas, aunque la puesta en operación de la nueva empresa no será antes de dos años.

Para Mediatelecom, la separación funcional constituye una oportunidad para diseñar un modelo de negocio y regulatorio que garantice la viabilidad financiera y la rentabilidad de la nueva empresa que administrará la red fija de Telmex y los servicios mayoristas, así como las inversiones para desplegar las redes de nueva generación basadas en tendidos de fibra óptica, necesarias para las comunicaciones, servicios y aplicaciones del futuro. La separación funcional consiste en crear una empresa independiente de Telmex que permita el acceso a la infraestructura de este operador de forma no discriminatoria, en particular al bucle local o última milla, la que conecta directamente con el hogar del usuario. Esta nueva compañía proveerá acceso mayorista a los servicios y a la infraestructura pasiva de Telmex.

Los competidores, pero también Telmex, serían clientes y tendrían que contratar los servicios de la nueva división en igualdad de condiciones. Explicó que el objetivo teórico de la separación funcional es generar mayor competencia en el mercado de telecomunicaciones fijas, incrementar la efectividad en el acceso al bucle local de Telmex y reducir las tarifas al consumidor. Sin embargo, estos efectos positivos ya ocurren con la configuración del sector tras la entrada en vigor de la reforma en materia de telecomunicaciones .

Ramiro Tovar, especialista en competencia económica, comentó que dentro de las acciones que se impusieron, lo que hará la separación funcional es formalizar o complementar las medidas originales de preponderancia, pero los efectos de las medidas iniciales siguen y no es algo que vaya a cambiar, ahora sólo se garantiza el cumplimiento de las mismas. La separación que ordenó el IFT es algo similar a lo que la empresa hizo con Telesites . A pesar de que el grupo advirtió que impugnará la resolución del instituto, de ninguna manera suspenderán la aplicación de estas medidas, de acuerdo con el marco legal vigente. Ramiro Tovar consideró que un juicio de fondo podría llevarse hasta dos años.

Por su parte, Miguel Flores, excomisionado de la extinta Comisión Federal de Competencia, comentó que la separación funcional puede ser una tendencia a reforzar las medidas antes impuestas, es afinar lo que ya se había hecho desde un principio .

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