El gobierno mexicano había anunciado que la cuarta convocatoria de la Ronda Dos incluiría finalmente campos de exploración y explotación terrestre de recursos lutíferos o shale, mismos que dejó fuera, a pesar de que México es el sexto lugar mundial en recursos prospectivos de este tipo.

Alberto de la Fuente, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi) y CEO de Shell en México, dijo en entrevista que ello resultó una buena decisión para la industria, ya que les permitirá concentrarse en la información para el tipo de recursos tan específicos como son las aguas profundas y prepararse para la ronda de recursos shale, que esperan que el gobierno ejecute antes de que concluya la actual administración.

Sin embargo, esta licitación deberá ser después de febrero y antes de diciembre del 2018 y todavía no hay definiciones sobre si será un quinto proceso dentro de la Ronda Dos o se postergará hasta una Ronda Tres que, según el Plan Quinquenal de la Secretaría de Energía, contempla al menos una licitación más en aguas someras y campos terrestres convencionales.

Por otra parte, el representante de la industria explicó que si bien la subsecretaría de Hidrocarburos estima un costo de 53 dólares por barril en aguas profundas del Golfo de México, por estimaciones del campo Trión y la operación que se realiza del lado estadounidense, las empresas pueden competir con eficiencias en sus costos y con ello se medirán en este proceso, porque hoy el precio de la Mezcla Mexicana es hoy de 43.5 dólares por barril, aunque las primeras producciones en aguas profundas llegarán hasta después del 2025.

Tener rondas de licitación de manera recurrente, año con año, es lo que va a consolidar este nuevo modelo energético , dijo, tener más bloques aumenta las posibilidades de éxito, aumenta la competencia y, al final de cuentas, se otorgarán los bloques que sean y los que no se podrán poner en licitaciones futuras .

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