La reactivación de la economía estadounidense “pintó bien” para la producción y exportación de vehículos pesados en México, y durante mayo el ensamble rebotó 270% y los envíos 297%, lo que marca tendencia de que nuestro país se mantendrá como líder exportador de tractocamiones; no obstante, la falta de certidumbre normativa en el mercado interno podría opacar el dinamismo en el ensamble y el freno de inversiones, advirtió Miguel Elizalde, presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).

Durante mayo pasado, las empresas de vehículos pesados que conforman la Asociación fabricaron 12,636 unidades, que implicó crecimiento de 11,100 unidades producidas respecto a mayo del 2020, mes en el que se presentó el confinamiento, cuando la industria solo ensambló 4,111 unidades por estar cerrada la economía.

Julio Santaella, presidente del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), dijo que la producción de mayo del 2021 aun está lejos de alcanzar el volumen del 2019, cuando se ensamblaron 18,984 vehículos, lo que implica una baja de 20%, tras la pandemia por la Covid-19.

La industria automotriz de pesados registró exportación de 12,892 unidades, cifra que se compara con los 3,415 vehículos en mayo del 2020, con incremento de 277.5 por ciento. 

Estados Unidos se mantiene como el principal país de destino de los vehículos pesados producidos en México, al representar 93.5% del total de las ventas durante cinco meses consecutivos de 2021, precisó Santaella.  

En conferencia de prensa virtual, el presidente ejecutivo de la ANPACT destacó que la brecha de las exportaciones entre el 2021 y el 2019 es menor respecto a la cifra de la producción, pues mientras los envíos al exterior se encuentran 10.5% por debajo del volumen prepandemia, el ensamble está por debajo del 20 por ciento. Por tanto, “se requiere replicar el éxito del comercio exterior y sumarse a la recuperación de la economía estadounidense”, abundó.  

Por ello, Miguel Elizalde pugnó por impulsar el crecimiento del mercado interno mediante certeza normativa y políticas públicas que incentiven la renovación de la flota. Para lograrlo, es fundamental ajustar la discrepancia que existe entre la NOM044-SEMARNAT, la NOM-016-CRE y la disponibilidad real de Diésel Ultra Bajo Azufre (DUBA) en todo el territorio nacional.

En México se ha avanzado en la reducción de emisiones con la introducción en julio de 2019 de las tecnologías Euro V / EPA 07, considerando que la antigüedad promedio de la flota de vehículos pesados es de 19 años. Desde esa fecha y hasta mayo de 2021, se han renovado más de 49,130 unidades, generando un impacto positivo al medio ambiente, dijo.

“Para avanzar la recuperación económica de la industria de vehículos pesados es necesario contar con certeza jurídica y normativa que genere confianza, inversión, incrementos en la producción y ventas y por ende crecimiento económico y empleos”, demandó.