Pese a las preocupaciones que han generado los resultados financieros de varias de las empresas en las que ha invertido el corporativo japonés SoftBank; Rappi, que se considera la inversión ancla de esta entidad en América Latina, confía en la valuación que se le ha dado a raíz de la inversión de 1,000 millones de dólares, casi 20,000 millones de pesos, y reafirma su intención de mantener una agresiva expansión, lo que muestra con la entrada a 14 nuevas ciudades en México en el último trimestre del 2019.

En conferencia de prensa, Alejandro Solís, anunció la entrada de la compañía a Ciudad Juárez, Veracruz, Cuernavaca, Morelia, Colima, Puerto Vallarta, Mazatlán, Mexicali, Los Mochis, Playa del Carmen, Durango, en octubre y noviembre; así como a Los Cabos, La Paz y Ensenada, en diciembre.

El directivo dijo que la compañía sí cuenta con una disciplina financiera muy fuerte, que queda patente en la rentabilidad que tienen las distintas verticales en las que ha incursionado. 

Nosotros en Rappi sí tenemos una disciplina financiera muy fuerte, tenemos muchas verticales que son muy fuertes, tenemos ciudades maduras que también están llegando a la rentabilidad, nuestro modelo es de crecimiento fuerte”, dijo Solís.

Para el directivo, la suerte que ha experimentado Uber desde su salida a Bolsa, así como el hecho de que WeWork detuviera su Oferta Publica Inicial son una muestra de que “el mundo cambió”. Aseguró que “el mercado disciplina”, con lo que la opinión de un inversionista no corresponde directamente con la valuación de estas compañías.

“El mundo cambió. Hace algunos meses, a la hora en que algunas empresas trataron de salir al mercado para hacer su IPO, el mercado disciplina y te dice, ‘oye, a lo mejor un inversionista entró a esto, pero esta es tu valuación’”, dijo.

Apenas el 6 de noviembre pasado, SoftBank reportó una pérdida de 8,300 millones de euros (unos 9,190 millones de dólares) entre abril y septiembre de 2019. Esta pérdida se debió sobre todo a la devaluación de las inversiones del corporativo japonés en Uber y WeWork. Mientras que la acción de Uber ha mostrado un comportamiento poco alentador después de su salida a Bolsa en mayo pasado, WeWork ni siquiera tuvo la oportunidad de convertirse en una empresa publica, además de que despidió a su fundador y director Adam Neumann. 

El director de Rappi en México añadió que antes de estos sucesos, muchos inversionistas adoptaban un enfoque basado en el crecimiento de las ventas, por lo que no miraban hacia la rentabilidad que éstas generan. Por esta razón, explicó, la compañía busca invertir las utilidades que produce, para reinyectarlas en su modelo de negocio y así poder seguir llegando a más usuarios. 

“En Rappi nos sentimos cómodos con la valoración que se ha dado a conocer e incluso desde la valuación, ya multiplicamos por dos las ventas. Seguimos con esta tracción y con este camino hacia la rentabilidad”, dijo Solís, quien también presentó la nueva funcionalidad de su aplicación con la que sus usuarios podrán realizar pagos de servicios de telefonía, televisión de paga y electricidad, con comisiones bastante menores a las de otros métodos de pago.     

El modelo de negocio de Rappi se trata de un marketplace (mercado digital) de cuatro lados, es decir que atienden a los usuarios, los comercios, las marcas y los repartidores, conocidos como Rappitenderos. De acuerdo con la compañía, actualmente tiene presencia en más de 100 ciudades de nueve países de América Latina y su facturación se ha multiplicado por cuatro en el último año. En México este factor se ha multiplicado por cinco, por lo que este año han podido expandirse desde 12 hasta 31 ciudades del país, con 15,000 comercios afiliados y 30,000 Rappitenderos.  

Para William Nazaret, quien ha sido director de grandes empresas de telecomunicaciones pero que también es un inversionista ángel de empresas de base tecnológica en América Latina, lo que sucedió con Uber y WeWork significa que los inversionistas asistieron al momento en que se dieron cuenta de que “se les había pasado la mano”.

“El valor que se le estaba atribuyendo a muchas de estas empresas estaba demasiado lejos de lo tangible. Estos ejemplos recientes nos están llamando la atención a los inversionistas y a la gente en general acerca de que necesitamos un poco de sobriedad, por lo que las valuaciones de estas empresas tienen que estar más ancladas en elementos tangibles”, dijo Nazaret en entrevista.

Para el inversionista, el modelo de Rappi es distinto del que han implementado Uber y WeWork sobre todo por la región a la que está enfocada esta compañía; aunque añadió que con el “susto que se metió” SoftBank en el caso de WeWork, el corporativo japonés estará acompañando “con énfasis” a la colombiana, tanto en rentabilidad como en crecimiento. 

“América Latina es la región más fértil para las inversiones en empresas de tecnología. La entrada de SoftBank a América Latina hace posible que esas empresas tengan acceso a capital de esa magnitud con mayor rapidez. Creo que todos estamos aprendiendo de esto, desde SoftBank, que es enorme, hasta yo, que soy un inversionista ángel. Hay que tener más sobriedad y hay que ponerle mucho más énfasis a la rentabilidad”, dijo Nazaret.         

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kg