Con la actividad que ha realizado la nueva industria petrolera en los últimos cinco años, el 2020 llegará como la antesala de una nueva década de actividad importante a partir de los contratos petroleros, con producción en contratos privados que rebasará 85,000 barriles diarios, un crecimiento de 70% respecto lo logrado en el 2019. Además, habrá acontecimientos clave, como la posible unificación del yacimiento Zama y nuevas actividades por desarrollar.

Hasta ahora, la industria ha mostrado avances significativos. En el 2019 cerró con 50,000 barriles de producción y más de 2,600 millones de dólares de inversión, contraprestaciones y regalías pagadas al Estado por contratos que fueron adjudicados hace apenas cuatro años. De acuerdo con el análisis de Pulso Energético, en el 2020 la producción petrolera producto de los contratos adjudicados en las rondas y de las migraciones con socio de Pemex, verá un crecimiento importante. Por un lado, está la producción incremental de los campos Amoca-Tecoalli-Miztón (AMT), de la italiana Eni, como parte del primer contrato de la Ronda 1.2 que se licitó en el 2015. Este proyecto, que arrancó producción comercial en julio del 2019, llegará a producir 21,000 barriles diarios de crudo en el 2020. Este volumen es el doble de lo que registró la empresa en octubre del 2019.

En línea con esta misma tendencia están los otros dos contratos de la misma licitación: Hokchi e Ichalkil-Pokoch. Ambos arrancarán producción comercial en el 2020, de acuerdo con sus planes de desarrollo aprobados. En el primer caso, Hokchi Energy planea tener una producción de 5,000 barriles diarios promedio anual, mientras que Fieldwood-Petrobal espera promediar 20,000 barriles al cierre del año.

En conjunto, los tres contratos otorgados en la Ronda 1.2 podrían aportar alrededor de 45,000 barriles diarios al país, a los cuales se sumarán los cinco contratos de las asociaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) con la Iniciativa Privada, de los cuales también se espera un crecimiento importante en todas ellas. Santuario-El Golpe, Cárdenas-Mora, Ogarrio, Ébano y Miquetla aportarán 40,000 barriles diarios.

Unificación de Zama

Uno de los acontecimientos que más se esperan en el 2020 es la evolución del proceso de unificación del yacimiento Zama, que descubrió el consorcio de Talos, Sierra Oil and Gas y Premier Oil en el 2017. El yacimiento, que tiene un potencial de entre 1,400 y 2,000 millones de barriles de petróleo recuperables en el escenario más ambicioso, podría migrar a una asignación de Pemex en aguas someras del Golfo de México.

Como parte del proceso de unificación, el consorcio operador ya perforó tres pozos más dentro del área donde opera, con lo que concluyó con su programa de evaluación del área. Para confirmar si efectivamente el yacimiento es compartido y continuar con el proceso de unificación, que permitiría operarlo conjuntamente entre el consorcio y Pemex, se necesita que Pemex perfore el pozo Asab-1 en su asignación. Esto está programado para inicios del 2020.

Una vez que Asab-1 se perfore y si se confirma la migración de los hidrocarburos, entonces podrán detonarse los primeros pasos para que la Secretaría de Energía, con la asesoría técnica de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, determine la existencia de un yacimiento compartido y se pueda continuar con el proceso de unificación.

Exploración

Los pozos que se perforaron en el 2019, uno de los años más activos en exploración del último quinquenio, generarán para este año un volumen importante de información para procesar sobre las cuencas del país. Estos datos ayudarán a delinear una estrategia de exploración para el país. Algunos de los datos más esperados por la industria son los pozos en aguas profundas en sistemas subsalinos que se están perforando a partir de los contratos de la Ronda 1.4.

Con este volumen de actividad y considerando que la probabilidad de éxito de la industria es de 30%, una mayor cantidad de pozos perforados eleva las probabilidades de que haya éxitos geológicos y descubrimientos asociados. Es por esto que el volumen de actividad para el 2020 es buena noticia.

De acuerdo con la CNH, en el 2020 se podrían perforar, por lo menos, 34 pozos exploratorios y 91 de desarrollo. Todos ellos están ya aprobados en los planes que la comisión le aprobó a las empresas privadas.

Cabe destacar que varios de los pozos exploratorios se realizarán en aguas profundas del golfo de México, una de las zonas que han sido complejas de desarrollar por décadas y que hoy tiene una renovada actividad gracias a los 27 contratos que hoy operan en estas cuencas.

Existen 111 contratos petroleros vigentes en el país, de los cuales 29 están en etapa de producción y el resto se dedica a la exploración del subsuelo. Para el 2024 la meta de las empresas del sector privado es producir 280,000 barriles diarios de petróleo crudo.

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