El volumen del transporte por ductos entre México y Texas crecerá 341% entre 2019 y 2050, proyectó el Departamento de Transporte de Estados Unidos.

Con ello, pasaría de 11.8 millones de toneladas en 2019 a 52.0 millones de toneladas en 2050.

De acuerdo con el Departamento de Transporte de Texas, la mayoría de estos movimientos continuarán siendo envíos hacia el sur de gas natural y otros productos petrolíferos de Texas, principalmente del Valle del Río Grande/Región de Tamaulipas.

Los ductos en Texas son de propiedad privada, operados y mantenidos por una variedad de compañías de petróleo y gas. Por lo tanto, la responsabilidad de construir y mantener esta infraestructura recae en el sector privado.

En tanto, los ductos en México son principalmente propiedad del gobierno federal (a través de la Secretaría de Energía) y, por consiguiente, la responsabilidad de construir y mantener esta infraestructura recae principalmente en el gobierno mexicano.

La red de ductos a lo largo de la frontera entre Texas y México se utiliza principalmente para salidas a México. Existen 13 terminales de ductos de importación y exportación en la frontera y la mayoría se concentra a lo largo del Golfo de México cerca de los puertos marítimos.

El transporte de gas natural por ductos se incluye en el Plan Maestro de Transporte Fronterizo Texas-México (BTMO, por su sigla en inglés).

El Departamento de Transporte de Texas, en colaboración y asociación con el Comité Asesor de Comercio Fronterizo, está trabajando con agencias y partes interesadas de Estados Unidos y México para desarrollar el BTMO.

Eugenio Salinas, presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), destacó la creación y seguimiento en su implementación del BTMO, por la concentración del comercio que hay entre México y Texas, las perspectivas de crecimiento de estos flujos y la necesidad derivada de mayor infraestructura y conexión.

Actualmente hay unos 8,851 kilómetros de ductos en la región fronteriza de Texas-México, incluidos 6,437 kilómetros de gasoductos, 644 kilómetros de ductos para petróleo crudo y 1,770 kilómetros de ductos para otros productos.

El comercio fronterizo Texas-México por ducto aumentó 400% entre 2006 y 2019, impulsado por aumentos hacia el sur.

La frontera entre Texas y México tiene una extensión de 2,000 kilómetros, que es 64% del total de la frontera entre Estados Unidos y México.

Texas ocupa el primer lugar entre los estados americanos en intercambio comercial con México, con 33% del flujo comercial total por camión y ferroviario.La infraestructura de transporte en Texas juega un papel importante para facilitar el comercio de la nación con México.

Dada la demanda de viajes actual y proyectada, la mejora de la capacidad y las operaciones de la infraestructura multimodal es fundamental para aliviar la congestión del tráfico, facilitar el comercio internacional, reducir los impactos ambientales y mejorar la calidad de vida de los residentes en la región fronteriza.

roberto.morales@eleconomista.mx