La petrolera estatal mexicana Pemex dijo el martes que no tiene evidencias de la existencia de yacimientos transfronterizos de hidrocarburos entre México y Estados Unidos en aguas del Golfo de México, un día después de que ambos países firmaron un acuerdo para el aprovechamiento de posibles reservas en la zona.

El convenio, negociado en 2010, levantará la moratoria para la exploración y producción de crudo en esa zona y establece los parámetros legales para el aprovechamiento por parte de México y Estados Unidos de los recursos que se puedan encontrar.

Sin embargo, el director general de la gigante estatal mexicana, Juan José Suárez Coppel, dijo que la empresa no ha encontrado pruebas de la existencia de yacimientos comunes.

"En mar no tenemos ninguna evidencia de un potencial campo que cruce frontera", dijo Suárez Coppel en una entrevista radial.

"En Pemex no tenemos ninguna evidencia, además no sentimos que haya potencialmente yacimientos importantes que cruzan frontera", añadió.

El acuerdo abarca la exploración en aguas profundas, donde México tiene pocos años de incursión a través de Pemex, la única facultada legalmente para explotar hidrocarburos en el país a diferencia de Estados Unidos, donde las empresas privadas pueden hacerlo.

México, un importante proveedor de crudo a Estados Unidos, ha perforado menos de 20 pozos en aguas profundas hasta ahora y planea 38 más al 2016, dijo a Reuters el lunes el director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales.

La firma estima que hay recursos potenciales por 29,000 millones de barriles de petróleo equivalente (bpe) en aguas profundas del Golfo dentro de sus fronteras, el 58% de los recursos prospectivos del país.

México, el séptimo productor de crudo en el mundo a través de Pemex, ha logrado estabilizar su producción petrolera en un promedio de 2.5 millones de barriles por día (bpd), pero busca elevarla gradualmente.

Para ello, el país espera atraer inversión en proyectos en tierra y más adelante en aguas profundas con un nuevo modelo de contratos derivados de una reforma energética en el 2008 para permitir a empresas privadas participar en la exploración y producción.

RDS